Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
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Está en La Cuesta, en la zona en que comienza la carretera de Valle Tabares. Es una obra que nunca fue terminada y que se quedó sólo en un enorme sótano, probablemente el garaje, y una cubierta con los primeros pilares sobresaliendo y hierros apuntando al cielo. El aspecto de esta finca es desolador, aunque alguien ha intentado mejorar su apariencia decorando las columnas de una forma muy curiosa: en la mayor parte de ellas aparece dibujada una cara, firmada con un nombre. "Yo soy Carlos", "Yo soy Lullaby"...
En los tiempos que corren deberemos acostumbrarnos cada vez más a ver imágenes de este tipo, obras abandonadas por falta de recursos de las constructoras y cubiertas de graffitis. En este caso concreto, los dibujos se ven desde la calle cuando uno pasa caminando o en coche. Y la verdad es que llaman la atención, pues parece una especie de bosque urbano formado por pilares que, gracias al ingenio de alguien, han cobrado personalidad propia. Lo que no sabemos es el motivo de los graffitis. ¿Una simple presentación fruto del aburrimiento? ¿Un homenaje a algunos amigos desaparecidos?
De todas formas, dejando a un lado esta ocurrencia artística, la obra está en un estado lamentable. Las basuras se acumulan en su entorno y el sótano, que ocupa toda la superficie, ha sido tomado como punto de reunión de jóvenes de la zona, que ahí abajo están a salvo de las miradas de los vecinos. Algo que contrasta con la remozada carretera de La Cuesta: basta adentrarse en las manzanas que flanquean esta vía para contemplar una realidad bien distinta, la del abandono de los barrios.
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publicado el 21 Noviembre, 2008 en elmundo.es (0) comenta
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
Comentarios
Alguien debería hacer un censo que fuese público, accesible en internet, con el listado completo de ese tipo de desastres. Con los nombres de los promotores y empresas en letras mayúsculas. Así, si alguien se embarca en una aventura compradora, al menos podría comprobar si los vendedores-promotores figuran en ese historial de la ignominia. Y lo digo porque no es raro que reincidan bajo el nombre de otra empresa o camuflados.
Como de costumbre, nada de demolición. Ahí se quedará ese esqueleto por décadas cual monumento histórico. No son cosa rara en estas islas.
Saludos
Querido J.L. Olmos, esa edificación a medio hacer (o más bien a
"nada hacer") fur un proyecto de pisos que se llegaron a vender hace aproximadamente unos 10 años.
Yo fuí uno de los compradores.
Al notar que las obras se ralentizaban y se estancaban, milagrosamente (no sin la ayuda paterna) y gracias a presiones a el vendedor, conseguí recuperar el dinero invertido.
Por lo visto uno de los socios promotores se largó con el dinero (?¿).
Las caras que ves pintadas en los pilares no son más que las caras de los múltiples "estafados" que probablemente no pudieron recuperar su inversión (o parte de ella).
Salud!
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