¿Cuál es el secreto para que un proyecto tenga éxito? ¿Puede una empresa fundada en Tenerife llegar a expandirse por todo el mundo? Thomas Schumann, director general de Pi Tres Catorce, es la respuesta andante a estas preguntas. Su invento, una marca de ropa deportiva y urbana, ha conquistado ya los mercados de las siete islas, de varias ciudades peninsulares y comienza a introducirse en Europa. Todo comenzó cuando decidió que no quería ser un distribuidor de mercancia el resto de su vida: tenía 24 años, acababa de llegar a Canarias y se le presentó una oportunidad. "Decidí tirar para adelante". Y vaya si lo hizo.
Conseguir que el gran público tenga grabada tu imagen en la mente no es algo fácil. Se logra con mucho trabajo y constancia. Hoy, todo el mundo sabe que Pi Tres Catorce, además del cociente entre el perímetro de la circunferencia y la longitud de su diámetro, es una marca de ropa. No fue algo fortuito. "Quería una marca con un logotipo universal, de fácil reconocimiento. Un distintivo que se captara rápidamente", explica Schumann. En la actualidad, los patrocinios de actividades y equipos deportivos, así como la colocación de vallas publicitarias y anuncios en televisión, han contribuido a afianzar este hecho. "La valla del bikini de Pi Tres Catorce ya es muy conocida", bromea.

Una vez desarrollada la imagen corporativa de la empresa, se puso manos a la obra. Empezó por Tenerife, pero con vocación de cubrir el mercado regional. En sólo cinco años consiguió tener presencia en las siete islas, partiendo de una línea reducida de productos deportivos que poco a poco fue desarrollándose, gracias a las aportaciones de sus creativos y de los propios clientes. Todo un ejemplo de diseño participativo.
Pi Tres Catorce fue evolucionando rápidamente hacia un estilo más urbano. Comenzaba la década de los noventa y en el sector no abundaba la mezcla de lo deportivo y lo casual, por lo que el éxito de la propuesta fue inmediato. La marca se repartió entonces entre tres líneas de productos: la centrada en la competición, con equipos de equitación, balones, chándals, bolsos de deporte y protecciones, entre otros artículos; la sport, en la que la ropa deportiva adquiría un toque especial de diseño para hacerla más vestible en el día a día; y la casual, con ropa de tiempo libre, chaquetas, faldas, pantalones y un sinfín de complementos.
"La competencia extranjera a veces te ahoga, aunque nuestra calidad sea mayor. Hay que comprar canario, porque si no todos acabaremos como empleados de Alcampo"
La pregunta del millón es la siguiente. ¿Dónde produce sus artículos Pi Tres Catorce? Pues aunque todo el diseño y desarrollo se lleva a cabo en Tenerife, la ejecución tiene lugar entre Asia, la Península y Portugal. La idea de Schumann es ofrecer calidad ante todo, algo que según el mismo reconoce puede llegar a ocasionar problemas en el mercado actual. "Hoy no se paga tanto la calidad, que ha sido siempre nuestro objetivo. Ha cambiado la mentalidad: la gente quiere prendas para un único verano y los roperos tienen mucha más rotación en los hogares que hace tres años. Eso lo han provocado los grandes agentes, que quieren este modelo", señala.
De todas formas, mantenerse fiel a sus principios les ha reportado beneficios. No hay más que ver la implantación que Pi Tres Catorce está logrando en España. Hasta el momento, cuentan con una tienda en la exclusiva calle de Fuencarral, en Madrid, un establecimiento que les ha servido para mostrar el modelo que exportan a su red de franquicias. Cuenca, Sevilla y hace poco Huelva tienen también ya satélites de esta marca. En Andalucía disponen de un almacén logístico para facilitar la distribución.
¿Y qué pasa con el resto del mundo? "La expansión internacional hay que trabajarla. Ahora mismo, hay tiendas en Austria y Alemania que distribuyen nuestros productos, lo que nos sirve muy bien como mercado de pruebas. Gracias al almacén que tenemos en Sevilla, los envíos al resto de Europa se han hecho más sencillos", comenta.
La empresa sigue creciendo, pero Thomas Schumann es consciente de que sin el apoyo de los clientes canarios, todavía su objetivo primordial, nada de esto sería posible. "La competencia extranjera a veces te ahoga, aunque nuestra calidad sea mayor. Hay que comprar canario, porque si no todos acabaremos como empleados de Alcampo". Más claro el agua.
Comentarios
Coincido con Rodrigo. Chapeau por ellos. Pa'lante
Me alegra que emprendedores canarios tengan éxito y salgan para adelante. En esta tierra tenemos la nefasta costumbre de valorar más lo que viene de fuera que lo que hace nuestra gente. Quizá por mi estilo, nunca he comprado ropa de Tres Pi, pero igual ahora me animo.
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