Sucedió en la discoteca El Son, en la Avenida Tres de Mayo de Santa Cruz. Una mujer acudió a ese establecimiento en compañía de una amiga. Se acercaron a la barra para pedir unas copas, pero cuando éstas les habían sido servidas, una de ellas exigió que se le pusieran sólo dos piedras de hielo y reprochó a la persona que la atendía la escasa cantidad de alcohol de su consumición. Tras llamarla "niñata" y "machanga", así como emprenderla con otro de los camareros de la sala que había intercedido en la discusión, esperó a que la primera empleada saliera del baño para propinarle una brutal paliza. Ahora, el juez la ha condenado a un año de cárcel.
Los hechos sucedieron en 2005, durante la madrugada del 27 de agosto. Al comienzo de la discusión en la barra, la camarera se vio obligada a solicitar el apoyo del resto del personal de la discoteca, ya que la clienta no paraba de insultarla a cuenta de la copa. Uno de los camareros acudió en su ayuda, llamando a un miembro del personal de seguridad que amenazó a la chica con echarla del local si no deponía su actitud. Y la emprendió también contra él.
Al final, hizo acto de presencia el director de la discoteca, que invitó a las dos clientas a una copa en otra de las barras. Ambas accedieron, pero poco después continuaron atosigando a un camarero. Dado que se acercaba la hora del cierre, los empleados prefirieron esperar a que todo pasara.
La camarera acabó con los huesos de la nariz fracturados, erosiones en la cara, contusiones en los brazos, lesiones craneales y traumatismo cervical
Pero no fue así. La mujer que inició la discusión se dirigió al baño y esperó a que la camarera que no quería ponerle menos hielo saliera. Allí, en la puerta del servicio, la asaltó y comenzó a propinarle puñetazos en la cara y el cuerpo mientras ella se protegía con los brazos. Tras el incidente, el personal de la discoteca llamó a la policía, que interrogó a la agresora y su amiga ya en el exterior.
Mientras tanto, una ambulancia se desplazó al local para atender a la camarera: tenía los huesos de la nariz fracturados, erosiones en la cara, contusiones en los brazos motivadas por su intento de defensa, daños craneales y traumatismo cervical. Necesitó cirugía, inmovilización ortopédica del cuello y varias sesiones de rehabilitación. Tardó un mes y medio en recuperarse. La agresora también presentaba contusiones y traumatismo en un dedo.
Durante el juicio por estos hechos, ambas mantuvieron versiones totalmente diferentes de los hechos, aunque el juez finalmente dio la razón a la camarera: la agresora ha sido condenada ahora a 1 año de prisión y a una indemnización de 2.160 euros por las lesiones causadas. Y todo por dos hielos y algo más de alcohol.
Comentarios
Me parece impresentable del todo, que por un poco de alcohol y unas piedras de hielo montase todo este follón. Menos mal que aquí no se lleva armas, porque si no es capaz de pegarle un tiro a la camarera y encima creer que tiene razón.
No tiene justificación, a pesar de que pienso que el cliente siempre tiene la razón. El servicio es malo, ponen copas mínimas a precios máximos, pero nadie te obliga a consumirlo. Si no quieres, vete a otro sitio o sumate al botellón.
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