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Querido sastre:
Sólo rescoldos apagados, fríos y oscuros quedan sobre el cauce del barranco recordando el fuego que anoche se llevó todo lo malo que trajeron los últimos doce meses a lomos del humo gris de las hogueras. Sólo el eco ya imperceptible de las piezas bailables que durante las últimas dos semanas atronaron en la plaza de San Juan rebota entre las crestas que coronan el valle. Sólo el cielo de las calles del barrio sigue siendo de colores por la trenzada cubierta que forman las guirnaldas aún no retiradas. Hoy es San Juan y María Jiménez amaneció inmerso ya en un sofocante calor que vino con el verano.
La vida sigue, amigo sastre, y ahora me pregunta Paco, el vecino, si podrías confeccionar banderas chiquitas. No sé cuántas ni de qué países. Verás, asegura que el sábado, cuando regresaba del súper con una malla de papas de Benijo escuchó un parlanchín rumor de vocecitas aflautadas, un murmullo pequeñito, cuenta. Pensó en principio que era la música del castillo hinchable que instalaron para los niños por las fiestas, el sonsonete de la radio del autobar. Pero, como el ruido de la animada charla le seguía a pesar de que cada vez se encontraba más lejos de la plaza, se decidió a acercar a su oído la bolsa para comprobar qué era aquello.
Por fin pudo escuchar que una papa israelí, una papa peninsular, otra apátrida y una del país discutían acaloradamente en el saco. La hebrea, indignada por que el Spar abriera en un día tan sagrado como el Sabath, se negaba a caer en la sartén por no ofender a Yahvé. ¿De Israel a Inglaterra y de allí hasta aquí para acabar condenándome?, se lamentaba. ¿Pero lo del país a qué se refiere, a mi país, a este país o a cualquier país?, preguntaba el único tubérculo originario de la Isla de toda la bolsa. Yo, decía la apátrida, en cuanto me suelten en el suelo de la cocina, me voy a pedir el estatuto de refugiada política. Mientras, la peninsular decía, oye, ¿pero eso del mojo está bien?
Paco teme un motín, como lo oyes, y negocia con los tubérculos reconocer su nacionalidad en un acto público. Consiguió los himnos en Internet y ahora necesita banderas. Te lo mando, no vaya a estallar el conflicto.
pucapuma@yahoo.es
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publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta