Sé que puedo caer en una repetición continuada, que puedo resultar bastante aburrido de cara al lector, pero creo que es necesario volver a hablar de la situación que vive la capital de esta isla.
Anoche me quedé totalmente obnubilado al ver una entrevista en una televisión local al actual alcalde de la ciudad de La Laguna, Fernando Clavijo. El nacionalista dio una auténtica lección de cómo se debe ejercer este cargo. Los resultados saltan a la vista: La Laguna cada día está mejor y su comercio da gusto, con un aumento del 600%.
Dejando a un lado el signo político, el señor Clavijo tocó todos y cada uno de los temas principales que atañen a la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Habló de la zona del cuadrilátero, donde los jueves, viernes y sábados se personan desde las diez de la noche quince policías para que la gente que sale a divertirse pueda sentirse segura. Además aseguró de que todos los bares están obligados a empezar a "echar" a sus clientes a eso de las tres de la mañana y que media hora después deben estar cerrados. Lo tienen todo previsto, ya que esa gente que permanece en la calle, con el consiguiente ruido para los vecinos de la zona, es también desalojada por parte de la autoridad municipal para ocasionar, dentro de lo que cabe, las menores molestias posibles.
El máximo responsable del Ayuntamiento lagunero tuvo tiempo para dedicar unas palabras muy interesantes a la actividad comercial de la ciudad. Son perfectamente conscientes de que el comercio tradicional lagunero no puede competir con las industrias de fuera de España, que hacen las prendas a dos pesetas en países del tercer mundo, prendas que la mayoría de las veces son confeccionadas por gente que es explotada diariamente sin piedad alguna. Es por ello que han decidido desplazar esa nueva industria emergente fuera del casco histórico y llevarla a los centros comerciales o polígonos, para que allí puedan competir con el resto de industrias que utilizan los mismos medios. Por otro lado ha pedido que los comerciantes hagan un esfuerzo y abran los sábados por la tarde y domingos por la mañana para que la ciudad no quede desierta.
Fernando Clavijo también habló de la venidera campaña de Navidad. Tras reuniones con los propietarios de comercios del casco de la ciudad, se ha llegado a un acuerdo para dedicar el dinero de las subvenciones a inversiones en actividades que se desarrollen en la calles, para que éstas permanezcan más vivas que nunca.
Por último, también tuvo tiempo de acordarse de barrios como Taco o La Cuesta, donde se siguen haciendo mejoras en infraestructuras, aunque todavía quede mucho por hacer.
Ocho kilómetros más abajo, su compañero de partido, el señor Zerolo, se ha llevado otro disgusto, esta vez por la anulación por parte del TSJC de la privatización de Emmasa. La de indemnizaciones que vamos a tener que pagar los chicharreros. Como diría aquel, esta ciudad va de culo y sin freno. Así que Miguel, hazme el favor de cogerte el tranvía y subir a La Laguna, a ver si tomas recortes.
Comentarios
Sobre el tema comercial, me llama la atención cuando dice "el comercio tradicional lagunero no puede competir con las industrias de fuera de España, que hacen las prendas a dos pesetas en países del tercer mundo, prendas que la mayoría de las veces son confeccionadas por gente que es explotada diariamente sin piedad alguna". Me pregunto si las prendas que vende el sector tradicional no son del mismo origen o si él piensa que son pura artesanía. Y eso de que se lleva fuera del casco histórico a los centros comerciales y polígonos, hombre, creo unos kilómetros escasos no es suficiente distancia como para sacar pecho afirmando que así no compite con las tiendas tradicionales... Eso sí, al menos no ha permitido, por la vía del silencio administrativo, poner un Alcampo o un polígono comercial en la calle de la Carrera. A mí me parece un buen alcalde. Eso sí, habrá que recordar que puesto a dedo por su partido y no elegido por los laguneros. ¿Hubiera obtenido tantos votos CC en caso de llevar a Clavijo y no a Oramas como cabeza?
lo sabremos en 2011
Lo encuentro bastante sensato y por lo menos aporta algo de juventud... en La Laguna no hay mucha alternativa, la verdad
Mira que Fernando Clavijo no es santo de mi devoción y creo que todavía no hemos visto su verdadera cara, pero la verdad que comparado con Zerolo, ¡guárdame un cachorro! Prefiero mil veces a Calvijo, a pesar de muchas cosas.
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