Tenerife / Los Rodeos
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Mientras el sátrapa hurga en nuestro fondo marino en busca del oro negro; bueno, Él, el monarca alauita, se hurga su nariz miserable, pues los que extraen lascas son sus valedores yankees y neofascistas zarkozystas. Más de lo mismo. Aquellos que han plagado de miseria el continente africano, mi querido continente verde, nos avergüenzan con sus “progresos” de boquilla.
Abramos los ojos, ¡mis cuates! Que las gafas trucadas no nos impidan ver la cruel realidad; que no nos engañe su verborrea semiculta de palabras grandilocuentes, pero sin contenido. Políticamente correcto, progre, de izquierdas. Que, ¡por el bigotito de Franco!, no nos vendan motos acuáticas bichadas. No permitamos que nos encandilen los vendedores de "todo a ciento cincuenta", de la quincalla con que engañaron a nuestros hermanos sudamericanos cuando la conquista, para apropiarse de sus riquezas naturales con la simpleza de que lo hacían por Cristo Santísimo.
En la colonia, en las Canarias que hay que proteger para que los españoles y sus amigotes sigan haciendo su agosto, se mandan a mudar los que se avergüenzan de su tierra, el suelo que desprecian, como el que se avergüenza de sus padres "magos de mierda" -al menos ellos lo piensan así-, pues para esos vendepatrias lo "masmejor" es lo de afuera. Se miran en el espejo y musitan: "Dios, cómo seré tan guapote, tan listón y despierto", estos rebenques no me merecen. Les encabeza en su huida el "Velillo Parlanchín", tremenda eminencia. Nos cuentan la milonga de que vale tanto el pollo que irá encumbrado de cabeza de ratón a la Europa de los comerciantes, de aquellos de las sesenta horas para explotar a los trabajadores, de los neocon modernos y civilizados que permiten, con su embajador en Canarias, la destrucción del pueblo saharaui. Que hacen la vista gorda de cómo se tortura a mujeres y hombres dignos en la antigua “provincia española” de El Aaiun. Lo que es más ruin: nos venden, ¡mis cuates!, nos venden al marroquí que también explota a su pueblo para los de pafuera. Eso es lo civilizado, lo que nos permite hablar de derechos humanos, al menos en teoría. Eso es lo que mola, mis hermanos. Le importamos una mierda. Perdón por lo escatológico, pero gráfico.
En la corte de las reinonas, donde lo importante es su pléyade de pelotas y sórdidos aduladores, se reparten el poder; de un derechón de ideas próximas al fascismo en Gran Canaria se pasó a la decepción, al dolor de ver que nada cambia cuando no cambian los de siempre, los que están el machito desde que se vendieron a la metrópolis. Dicen del "cónsul marroquí" en Canarias que es un genio de la diplomacia, y lo es. De verdad que lo es, es de un talante suave, pero que nos vende de forma miserable. Lo que si hace bien es figurar y aparecer como reinona en cualquier sarao o fiestorro de la derechona.
Y lo que toca la inteligencia es recordar las grandilocuentes palabras y embustes del PSOE: "Jamás, jamás, jamás de los jamases gobernaremos con los peperos”. "Lo del Puerto de la Cruz, lo de Güimar, era una excepción". Que rompan ahora su palabra no importa, en las colonias todo esta permitido. Ahora de amigote con el Marqués de la Oliva, de las dunas edificables. Estoy por quitarme el sombrero ante semejante personajillo que practica el vasallaje en su marquesado, porque ellos lo han dejado y siguen dejando y dicen que "Dimas" es un sinvergüenza. Sí, de Marqués, señores, amigos, mis cuates estamos hasta las narices.
Perdón, pero estoy triste, con tanta insensatez. Es de buen nacido querer su nido.
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publicado en abc.es (0) comenta
publicado el 21 Noviembre, 2008 en elmundo.es (0) comenta
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
Comentarios
Cuéntame qué has hecho tú por el pueblo saharahui. Dime qué es lo que te atormenta, ¿es quizás la invasión de un ejército de reinonas y marroquiés?. Te consuelas acariciando tu pequeño nido de odio por lo ajeno, mientras presumes de tener empatía por tu "querido" continente verde. Cuánta hipocresía.
Quizás Dimas Martín puede ayudarte. Me pregunto si su partido político contará con un fondo de reptiles decente con el que poder financiar opiniones como las tuyas, aunque con un par de cenas con los de El Día valdrá para contener a la masa "vendepatrias".
Sí señor, me avergüenzo de mi tierra. Me apena leer editoriales en los péródicos que instan a la "República Independiente de Canarias". Me entristece conocer el fiasco de un alcalde que compra terreno público para luego conseguir un pelotazo y nutrirse del dinero público. Me sobrepasa la sanidad precaria, los altos costes, la ignorancia, la falta de voluntad y competencia, los prejuicios y la estupidez de algunos. Anhelo el respeto por lo ajeno, así como por lo propio. Odio el compadreo y los enchufes, además del intrusismo profesional. Detesto la hipocresía del género político canario, la escasez de referentes y la destrucción del sistema de méritos. Me manifiesto contra el poder de determinados apellidos en las islas, familias propias y no "peninsulares". Critico la destrucción ambiental, el turismo exacerbado, la opinión y la crítica fácil, el marujeo constante. Me desagrada la inexistencia de una promoción cultural eficiente, así como el intectualismo de los diccionarios del denominado " léxico y habla canaria". Aborrezco a los que quieren tener la última palabra y censuran a "velillos parlanchines vendepatrias".
Ahora, dime por qué tú eres mejor que yo, "mi cuate". Que te ha hecho pensar que un vendepatria que se manda a mudar no recuerda que viene de un lugar tan diferente. ¿Crees que huyo de mi gente o de mi tierra?. Desgraciado aquel que no llegue a ver mundo más allá de nuestras fronteras.
La agonía del que viaja no la soporta el que se queda. ¿Eran unos vendepatrias los que emigraron a Venezuela?, ¿acaso vendieron su alma?. Qué triste resulta saber que los canarios preferimos quedarnos en tierra, que el reconocido carácter amistoso cae en la penumbra de un nacionalismo insustancial.
Es tan tan tan malo que recuerda los editoriales de El Día o cuando se ponen a meterse con Gran Canaria, solo le falta eso, hablar de los de la "isla redonda al servicio de Madrid".
Solo le puede interesar a quien carezca completamente de formación académica y ni aún así, porque apesta a mezquino, a cerrado.
Debería pedir trabajo en ese periódico que es donde sobreviven los pseudoperiodistas de Tenerife, creadores fracasados de opinión pública. Seguro que se empapa de la primera hasta la última página y así le salen luego estos ladrillos minados de vocabulario del agro canario.
A mí la ideología independentista me parece legítima porque España es un país libre y cada uno piensa como quiere, pero claro, detrás de cada posicionamiento político ha de haber un fundamento teórico e histórico que lo sostenga. Y ahí es donde patinan estos ridículos, que se delatan a la primera.
Sinceramente, con intelectuales como tú, así le va a tu España de camisa blanca y piel de toro.
Florkin Miguel A. Díaz Palarea, no hay por donde coger ni este artículo, ni ninguno de los que has escrito en este digital. Son malos de fondo, de forma y, hablando sin intelectualidades de esas que no te gustan (supongo que porque no te reconoces como intelectual, eso está claro), son malos de narices, de coj..., malos malos malos. Te repites más que un tartamudo primo de Cubillo. Hombre!, yo creo que ya está bien, lee un poquito, escribe algún relatito gracioso, y deja de llamar a todo el mundo ¡cuate!, porque además esta palabra no es muy canaria ¿no?
Eres pesado y aburrido. La realidad de canarias no es la que tú y cuatro más ven, que te quede ya claro, pesado.
Ahora, si estás escribiendo estos pésimos artículos porque así consigues que alguien te lea, chapó!, lo estás consiguiendo, aún a costa de hacer el idiota.
Qué desastre de artículo, qué lenguaje más vulgar además con pretensión de frescura, no sé por donde empezar, menudo horror...
Solo decir que Canarias no es una colonia ni lo fue nunca porque los indígenas son siervos de la corona desde el primer momento, como en América. A partir de esa visión retorcida es imposible que el autor hile nada presentable.
El argumento en contra de esa afirmación: una colonia es un núcleo avanzado de la metrópoli, administrado por una minoría que domina a una mayoría indígena atrasada o sin civilizar, con la cual no se mezcla por considerarles inferiores. ¿Puede el autor identificar estos agentes en las Islas Canarias actuales? ¿No somos todos simplemente españoles?
Canarias es España desde siempre, señor ignorante.
Es más, Canarias no era Canarias antes de ser España, lo es únicamente desde entonces, gracias a ser españolas; antes eran solo unas islas incomunicadas entre sí, sin unidad ni mucho menos política, expuestas a merced de cualquier caza esclavos que quisiera desembarcar en sus costas. Identificar canario con guanche es propio de analfabetos antropológicos, no se sostiene de ninguna manera, pues lo canario es justamente la superación de lo guanche, es ser cristiano (o sea occidental), es decir, recibir la herencia de la filosofía griega y del derecho romano que envuelve y asimila a la insignificante cultura indígena de la edad de piedra.
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