Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur

Domingo pasa los días bajo el puente de Tejina. Allí tiene un camastro y algunas de sus pertenencias. / LQPSNTF
¿qué es esto?
Estos portales, ajenos a lqpsntf, permiten al usuario compartir y valorar, entre otras posibilidades, los contenidos que encuentra en Internet. Para acceder a esos servicios hay que estar registrado.
Intenta explicar cómo llegó hasta ahí y se encoge de hombros. "La vida te lleva por caminos...", dice con esfuerzo. Su voz, hoy apagada por la enfermedad, recorrió un día los escenarios de Tenerife. En Tejina se le conoce como Biri Biri, un cantante solista de orquesta que compaginó durante muchos años esta vocación con la profesión de camionero, que estuvo casado tres veces, que tiene seis hijas y que un día, hace ahora unos cinco meses, acabó en la calle. Hoy es simplemente Domingo Barreto, un hombre amable de 68 años, mirada triste y con su hogar bajo el puente que cruza el barranco.
¿Por qué está aquí, don Domingo? Ni siquiera él sabe contestar. En el pueblo se cuenta que cayó en una profunda tristeza al romperse su último matrimonio, relación quebrada por su entrega visceral a una pasión, la música, y un oficio, el de chófer. Parece no esperar nada del mundo ni de quienes lo habitan, no quiere pedir ayuda a sus vecinos porque asegura que le resulta "violento" y se conforma con una ayuda estatal de 400 euros. "Con eso tengo cubiertos los médicos, la comida y algo de ropa", relata. "Estoy aquí esperando a que me toque", afirma a la vez que señala al cielo. Por esa misma razón nunca se ha acercado a un comedor social ni ha solicitado más apoyo que la pensión.
Su casa bajo el puente es visible desde la carretera. Basta con entrar al pueblo de Tejina y seguir hacia la rotonda que conecta con Bajamar, justo a la altura del barranco. Arriba, bajo los pilares de hormigón, Domingo pasa todos los días. A veces se da un paseo, pero la mayor parte del tiempo está allí, tumbado sobre un camastro que consiguió hace poco. Antes, su lugar de descanso se limitaba a una caja de cartón, probablemente de una nevera, que todavía conserva con algunas de sus pertenencias. "Tanto tienes, tanto vales", comenta muy bajito.
Un día tuvo una vivienda. "Se la dejé a mis hijas", cuenta. Parece que llegado el momento, el cantante decidió dejarlo todo atrás, su casa, sus cosas, toda su vida. Sin un motivo claro, pues Domingo no sufre problemas de alcoholismo y su aspecto es el de un hombre aseado. Sólo él sabe lo que lo arrastró a ese lugar. Y quizá por eso sus ojos destilan una profunda tristeza, lo único que todavía le pertenece.
La enfermedad, aparentemente un problema de tiroides, también le ha arrebatado ahora su último amor: la canción. Ya no puede interpretar. El ruido de los coches y el traqueteo de las alcantarillas sobre el puente apagan sus palabras. Su voz cansada intenta relatar algo, pero de nuevo mira al suelo entristecido, con los ojos húmedos. Entonces se levanta y avanza hacia el camino que lleva desde la carretera a su lugar. Ha llegado la hora de despedirnos.
Copia este código para poner este contenido en tu blog o página web:
publicado el 1 Diciembre, 2008 en canarias7.es (0) comenta
publicado el 1 Diciembre, 2008 en elmundo.es (0) comenta
publicado el 30 Noviembre, 2008 en eldia.es (0) comenta
Comentarios
Gracias por este reportaje, muchas gracias. Todos los días veo debajo del puente de Bajamar -es flamante nuevo puente- a este señor y siempre me había preguntado quién sería y por qué estaría ahí. Gracias por ponerle nombre y contar su historia. Y muchas felicidades por este nuevo proyecto, valiente y creativo.
Escribe tu comentario
Normas