Uno de los inventos made in Tenerife más originales y prácticos surgidos en los últimos años, el sujetador antiarrugas de la médico Elisa Fernández, triunfa en internet. Aunque en principio puede parecer un producto complejo de explicar, y por tanto difícil de vender a distancia, resulta que más del 60% de su producción, que ronda las 100 prendas al día, se factura en la red. La fábrica está en la isla pero sus compradoras en cualquier parte del mundo. Es la globalización electrónica.