
El pasado fin de semana dimos una vuelta por el norte de la isla aprovechando el buen tiempo y paramos a tomar algo en la Caleta de Interián, un precioso rincón de nuestra costa. El restaurante que buscábamos estaba cerrado por vacaciones en el mes de junio, así que preguntamos por la zona y nos dieron dos opciones: un restaurante de cocina creativa, que también encontramos cerrado, y otro de cocina canaria, más sencillo y popular.
Yo he tenido una gran suerte en la vida: tengo un marido al que le encanta cocinar y lo hace de maravilla. Siempre ha sido así, desde el principio. Y mis hijos han heredado la afición, los dos son muy buenos cocineros y disfrutan con ello. A mí nunca me dio por ayudar en la cocina en casa de mis padres y apenas aprendí a hacer un par de platos; prefería hacer otras tareas para colaborar.

Un año más la noche en blanco de La Laguna se ha saldado con un balance muy positivo en cuanto a la asistencia de público, pero la mañana también llenó ayer las calles laguneras de animación y colorido.
¡Miren que hay sitios en esta isla donde comer conejo, cada uno con su gracia! Pues si están cerca de La Esperanza no dejen de ir a probar el que preparan en este bar. Hay que salir del centro del pueblo bordeando el ayuntamiento y enfilar la carretera de La Vista. En una curva a la derecha, encontrarán este bar-restaurante, un local muy sencillo. Es un bar-casa de comidas sin pretensiones y sin gran variedad en la carta, pero lo que tienen está muy bueno.
Esta tasca- restaurante está en la calle Retama de la urbanización La Paz del Puerto de la Cruz, al lado del Botánico, detrás de la fuente que hay junto a los puentes de madera. Es una hijuela de La Bellota de La Esperanza y podemos encontrar la misma cocina en los dos restaurantes, aunque La Bellotina tiene más aire de tasca.
Es un lugar ideal para comer picando: buen jamón, croquetas muy finas, bolsitas de calamares, fritos de morcilla, tostas de foie, todo tipo de carnes y pescados, ensaladas, legumbres y postres muy buenos. La bodega es excelente.

Está siempre a tope de gente; lo mismo un fin de semana, para desayunar (bocata de jamón ibérico maravilloso con café con leche), que cualquier día de trabajo desde el anochecer. Y cuando uno ve eso siempre piensa:”Por algo será”. Ocurre con muchos restaurantes y casas de comidas o tascas con muy buena relación calidad-precio que han conseguido al menos no notar demasiado la crisis económica.
Si no retiran la jubilación LOE éstas han sido mis últimas vacaciones de verano porque las próximas se prolongarán espero que por mucho tiempo. Y eso había que celebrarlo bien celebrado.
Cuando cae la tarde en los veranos de La Laguna pocas cosas hay más agradables que salir a caminar en cualquier dirección desde el centro. Hay donde elegir: hacia Las Mercedes por varios caminos (La Rúa, Las Peras, El Pino), hacia San Diego, hacia Las Gavias, hacia La Verdellada por el barranco, hacia San Roque. Todos los paseos tienen su encanto. Pasamos un largo y frío invierno que luego nos permite contemplar maravillas en verano.
Por fin después de dos años nos decidimos a hacer la ruta de la tapa lagunera. Hay cuarenta y siete tascas y restaurantes (hasta alguna pastelería) que se han apuntado este año. Y allá que nos fuimos a probar, aprovechando que el médico nos recomendó caminar.
Está en el centro de La Laguna, en la calle Manuel de Ossuna 5 , en una casa antigua que han restaurado con mucho gusto, convirtiendo el patio central en un lugar luminoso y alegre, cubierto con un toldo por el que pasa la luz natural a raudales.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta