
Un usuario del tranvía al que no se le informó de que había sido multado hasta que bajó del vehículo, pudiendo haberlo solucionado antes. Un policía local condenado por viajar sin billete, aunque llegara a enseñar su placa para evitar la sanción. Un joven que validó su abono con retraso y pese a mostrárselo al revisor tuvo que pagar. El año pasado, 1.820 clientes pasaron por caja por incumplir el reglamento de Metropolitano de Tenerife. ¿Es muy dura la normativa?
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta