
En una pequeña glorieta del Parque Municipal García Sanabria de Santa Cruz de Tenerife podemos contemplar una particular visión de la historia de la isla a través de los azulejos diseñados por la pintora Lía Tavío.

En el Puerto de la Cruz una esbelta torre sigue vigilando el mar mientras espera su definitiva declaración como Bien de Interés Cultural y su disfrute por los ciudadanos. La desidia de las autoridades unida a ciertos intereses particulares impiden el disfrute de este monumento por parte de los ciudadanos de la isla y de sus numerosos visitantes.

En la carretera general de Santa Cruz a La Laguna se encuentra, oculta por edificios de dudoso gusto, una de las iglesias más antiguas de la isla, la ermita de Nuestra Señora de Gracia. De ella conservamos imágenes muy tempranas, tanto pictóricas como fotográficas, lo que nos permite hacer un paseo por su evolución histórica y ser conscientes de lo que nunca debió dejar de ser.

Se la conoce por varios nombres: casa de don Benito, casa Fuset o casa de Franco, éste último por la estrecha amistad que unió a uno de sus propietarios, Lorenzo Martínez Fuset, y al militar golpista. De hecho, muchos creen incluso que el general acudió en varias ocasiones a esta finca de recreo de El Moquinal, en Tenerife. Hoy el inmueble se ha convertido en frecuente escenario de fiestas nocturnas y resiste en pie a duras penas.

En una vieja fotografía de finales del XIX vemos un árbol sobre el que aparece el esqueleto de un barco velero. Desde él, una pareja de jóvenes mira hacia la cámara. Puede ser la imagen más antigua de la conocida como Casa del Barco de La Verdellada, en La Laguna.

Las fotografías antiguas nos permiten conocer el aspecto de nuestra tierra en el pasado y los cambios que se han producido con el trascurso del tiempo.

En el edificio principal del campus central de la Universidad de La Laguna, se encuentra el Museo de la Educación de la ULL. Allí podemos contemplar los muebles, objetos, libros, juegos, juguetes y colorines que en otros tiempos formaron parte del ambiente cotidiano de muchas generaciones de niños canarios.

Tenerife contó desde tiempos inmemoriales con una red de caminos para el transporte de personas, ganados y mercancías que rodeaba la isla y unía las bandas del norte y el sur. Abiertos algunos desde antes de la conquista, en nuestros días vuelven a adquirir importancia debido al auge del senderismo.

En el monumento a Juan Sebastián Elcano en Getaria una placa de piedra recuerda los nombres de los veintinueve supervivientes de la primera vuelta al mundo. Entre ellos podemos leer un nombre, Pedro, y un origen, Tenerife. ¿Quién era este Pedro? y ¿de verdad era de Tenerife?

A lo largo de su historia las islas han recibido a viajeros extranjeros que nos han dejado sus impresiones, escritas o dibujadas, acerca del archipiélago y sus habitantes. Entre ellos destacan las figuras del francés Sabino Berthelot y del inglés Philip Barker Webb, que plasmaron su labor investigadora en la obra 'Historia Natural de las Islas Canarias'. Sin embargo, muchos de los grabados que ilustran su obra están basados en los dibujos que realizó J.J. Williams, un misterioso personaje que plasmó perfectamente muchos rincones tinerfeños en pleno siglo XIX. Gracias a él podemos poner ante nuestros ojos el pasado y el presente de esta isla.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta