Mi hijo y mi nuera se han ido a las Antípodas, a Nueva Zelanda, de luna de miel en plan caravana y pateos con mochila. Desde el otro lado del mundo me llegan –cuando hay cobertura- los dulces nombres maoríes: Te anau, Wanaka, Punakaiki, Kaikoura… Y también los sitios que van viendo: una cueva iluminada por luciérnagas, una playa donde se bañan los leones marinos, un río de aguas turbulentas en el que hacer rafting, un glaciar con veredas por las que caminar. “Es tan bonito como un sueño”, dicen.
Nietzsche, según mis alumnos, es un filósofo al que, de vez en cuando, se le iba la olla. Todavía me acuerdo una vez que uno de ellos, cuando yo les explicaba la teoría del superhombre, me dijo: “No sé, no sé, profe, pero a mí ese superhombre que ni vuela ni nada…”. Aparte de eso, el caso es que Nietzsche tuvo también muchos destellos de sabiduría que lo hacen uno de los filósofos más geniales que han existido.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta