Sí, sí, ya sé que la Iglesia lo ha eliminado de un plumazo, pero estoy convencida de que el limbo existe. Tiene que haber un no-lugar, fuera del tiempo también, allá por los celajes, al que vayan a parar los propósitos a medias, los amagos, las intentonas, lo imperfecto, lo no terminado.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta