¿Hay algo más mágico para un niño que un carrito de caramelos? Los carritos, en el Santa Cruz de mi infancia, eran una institución, tan indispensable como el cine a las 4, un centro de atracción irresistible en el que, sobre todo los domingos, y cada día a la salida del colegio, los niños recalábamos.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta