La necesidad pone botas al gato y ahora escarbamos en el lado bueno de la crisis para ahondar en las tres erres, esas que resultan tan resolutivas: reducir, reutilizar y reciclar. Malo será que no veamos bueno lo que por mal viene. Bueno...
Ahora se lleva el chatarreo, el ir a los desguaces y buscar entre los despojos de un Polo estampado el elevalunas eléctrico, que viene del sur, donde la industria turística hace agostos en las aguas.
Una colgaba y la otra estaba acostada en tierra. Eran primas hermanas y juntas parecían matrimonio. Natural que se sintieran atraídas. Del portero eléctrico pendía la una en el conocido como Barrio sin Ley de los altos de la villa. Los vecinos nos alertaban contra los posibles ladrones, que estaba al alcance de todos y que recientemente habían sustraído flores y tiestos a los del adosado de la esquina.
Pasada la tormenta, como se ha dicho, Crisóstomo Pitirrín supo de las vistas ofertadas por la cuevabalcón de los Bolaño en Artenara. Debido al calor, hizo turismo canario por las cumbres en paseos cortos a pie y en bicicleta. Entretanto, al fresco del salón excavado en la ladera, sumó audiencia televisiva a las emisiones de Londres 2012 y tras unos anteojos leía un libro gordo encuadernado con papel de periódico para ocultar título y autor.
Pasada la tormenta, como se ha dicho, Crisóstomo Pitirrín supo de las vistas ofertadas por la cuevabalcón de los Bolaño en Artenara. Debido al calor, hizo turismo canario por las cumbres en paseos cortos a pie y en bicicleta. Entretanto, al fresco del salón excavado en la ladera, sumó audiencia televisiva a las emisiones de Londres 2012 y tras unos anteojos leía un libro gordo encuadernado con papel de periódico para ocultar título y autor.
A Migue el Flaco le celebraron el día de su sí cumple años en casa de Egón con todas las de la ley: chocolate con churros, caldos viejos, dulces de yemas y almendras, licores varios, concurrencia y abrigo. En fecha tan señalada queremos una manta, un fular, un poncho, otro ponche y una mirada cómplice, capaz de esconder un roce, una mejilla, un abrazo.
No fuimos más ruines gracias a ellos, gracias a que doña Juanita y su esposo, don Fernando, sabían cómo orquestar el bullir de pupitres. Ella con la bondad y el amor de una madre maravillosa y él con su sola presencia. No había muerto el dictador, por lo que eran tiempos de cantar el prietas las filas y alargar el brazo derecho para ubicarse en las formaciones del patio. No se habían abandonado las costumbres de los reglazos, los coscorrones y los tirones de orejas, imagino que por aquello de comulgar con lo de que 'la letra con sangre entra'.
Yurena Méndez Gámez desde Valle Gran Rey, escaldada todavía por los efectos de las llamas en La Gomera, indaga en los versos del más universal de los poetas que pariera la isla colombina, Pedro García Cabrera, y nos brinda de 'Día de alondras' el que lleva por título 'Alondra del bosque resentido', dedicado por el autor a Javier Casais. El viento bien pudiera ser fuego y el violoncelo un millón de orquestas.
Alondra del bosque resentido
Anoche, el bosque, al dormirse,
se dejó por fuera un árbol,

A principios del verano la ciudad de Santa Cruz se incendia con la floración de cientos de flamboyanes que adornan sus calles.
Caen las tardes en Ajuy con telones de fondo teñidos de los amarillos, rosas, malvas, naranjas y rojos más encendidos de la paleta de la isla majorera.
En estos días una de las escuelas fundadas por la II República, el CEIP Salamanca de Santa Cruz de Tenerife, cumple ochenta años. Esta es su historia.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta