A mediados de los noventa, el Cabildo de Tenerife inició la ambiciosa tarea de implantar a lo largo de la isla una serie de miradores en aquellos lugares con unos recursos paisajísticos especiales. La medida se conoce como el Plan de Miradores de Tenerife y desde aquellos años hasta la actualidad se ha ocupado de ejecutar las obras para su creación y recuperación. En palabras de la que fue consejera responsable del proyecto, Pilar Parejo, el objetivo era "mejorar la infraestructura de los miradores ya existentes en la isla y crear nuevos espacios en aquellos apartaderos de carretera que ofrecen buenas panorámicas".
A partir de esos años se llevaron a cabo obras de mejora en una gran cantidad de lugares de Tenerife que eran susceptibles de convertirse en miradores panorámicos o que ya tenían una amplia tradición como tales. Hasta un total de 42 espacios han sido puestos a disposición de los habitantes de la isla y de nuestros visitantes en estos años.
Sin embargo, el Cabildo de Tenerife se reservó la gestión de todas las obras emprendidas, excepto de tres: el mirador de Archipenque en Santiago del Teide, el de Lomo Molino en El Tanque y el de Humboldt en La Orotava, que fueron entregados formalmente a los respectivos ayuntamientos para su gestión, conservación, explotación y mantenimiento. La transferencia de las competencias a los municipios implicaba no sólo la titularidad y los derechos y obligaciones que proceden de ella, sino también hacerse cargo de los gastos.
Lugares de observación como el Pico del Inglés o el apartadero de Las Teresitas presentan un estado ruinoso, ofreciendo a turistas y visitantes una imagen pésima de Tenerife
Coincidiendo con la cesión del apartadero de Lomo Molino en 2004, el entonces director insular de Medio Urbano, Paisaje y Protección Civil, Jorge Bonnet, explicó en declaraciones a la prensa que los traspasos obedecían "a la ventaja que supone una administración por la instancia más cercana al vecino". "Se busca con ello una mayor operatividad a la hora de gestionar la explotación de estos miradores, que se convierten en un complemento fundamental del conjunto de instalaciones turísticas", añadía.
¿Cuál ha sido, años después, el resultado? Si exceptuamos el mirador de Archipenque, la gestión de los ayuntamientos de El Tanque y La Orotava en los miradores de Lomo Molino y Humboldt, respectivamente, ha sido en términos generales desastrosa:

Lomo Molino. Desde él se puede contemplar una extraordinaria panorámica de la zona costera del norte, desde Garachico a la isla baja, y también del Teide. En el edificio semicircular que se construyó hay espacio para un restaurante, oficina de información y aseos. En sus instalaciones estuvo en funcionamiento, a partir de 1997, un restaurante-escuela de la empresa pública canaria Hecansa, que impartía cursos de formación ocupacional de las especialidades de cocina y servicios, al tiempo que llevaba a cabo su actividad propia de restauración. Ya en el año 2000, algún articulista se hizo eco del deterioro de su funcionamiento, lo que vino seguido de un cese de su actividad educativa. En 2004 se produjo la transferencia al Ayuntamiento de El Tanque y desde entonces no ha hecho sino aumentar su decadencia: el restaurante está cerrado y todo el conjunto (sucio, lleno de pintadas y con los paneles didácticos reventados a pedradas) ofrece un aspecto lamentable.

Humboldt. El mayor de los despropósitos se ha producido en este espacio, situado en la carretera general del norte. Desde él se puede disfrutar de una bella panorámica del valle de La Orotava y el Teide. Se trata, posiblemente, del único mirador histórico de la isla cuyas instalaciones albergan un centro de información turística, una cafetería y una sala de exposiciones sobre el viajero alemán Alexander von Humboldt, que le da nombre. Aunque los trabajos para su acondicionamiento se iniciaron en 1999, jamás ha llegado a ser inaugurado. Es decir, que el mirador más caro de la historia de Tenerife lleva diez años cerrado al público. Se concluyó en 2005 y supuso una inversión por parte del Cabildo de casi 800.000 euros, tras lo que fue transferido al Ayuntamiento. Después de muchas vicisitudes, entre ellas el chusco episodio de la retirada de la escultura El contemplador, del artista José Antonio Zárate, el edificio ha sido víctima del vandalismo en repetidas ocasiones.
El resultado de todo ello es que, tras una ingente inversión de dinero público, la gestión municipal de los miradores de Lomo Molino y La Orotava ha sido un rotundo fracaso. ¿No habría sido mejor que siguiera el Cabildo con su gestión? De alguna forma, la actuación en estos miradores ha marcado el desarrollo del propio plan insular. Lugares de observación paisajística excelentes como el Pico del Inglés o Las Teresitas se encuentran en un estado de conservación ruinoso, ofreciendo a turistas y visitantes una imagen pésima de Tenerife.
La falta de intervención del Cabildo en estos miradores era justificada en 2004 por el consejero de Medio Ambiente Wladimiro Rodríguez Brito al afirmar que "no se puede invertir dinero público en miradores caros y sofisticados que al día siguiente de ser inaugurados son víctimas del vandalismo". Lo que nos lleva a preguntarnos si es tan difícil poner medidas de vigilancia.
En cualquier caso, nos encontramos ante otro ejemplo más del despilfarro del erario público por parte de nuestras autoridades insulares y locales.
Comentarios
El abandono de los miradores tiene su explicación lógica. Con la brillante idea del anillo insular, el turista y nosotros vamos a viajar tan rápido por esas carreteras que los miradores van a perder perder su interés, rápido, rápido y directo, de los Cristianos a Icod en un plis plas. Es lamentable el destrozo que están haciendo.
http://noincineraciontenerife.com/noticias/anilloinsulartenerife.htm
Lamentable es tanto la actuacion de los ayuntamientos como de los idiotas que no respetan lo que no es suyo, asi como de la ley y de nosotros mismos.
En primer lugar si yo fuera alcalde, ni me gastaria dinero en su mantenimiento sabiendo que no se va a respetar el espacio.En segundo lugar si fuera ese idiota que no respetase lo que no es mio por supuesto que dejaria mi marca, mi firma, para que todos la reconocieran y supieran que la hice yo (a que esta guapa colega). Si perteneciera a la ley permitiria que las grabaciones pudieran valer para juzgar a alguien y no como ahora que aunque grabes a una persona pintando un grafiti en una roca del teide no podrias usarlo por ser un atentado contra la intimidad del sujeto. Y cuarto nosotros somos los que debemos molestarnos, si queremos que esto cambie, en ir a nuestro ayuntamiento o al ayuntamiento del municipio donde se encuentre la obra para denunciar el estado y pedir la reparacion de este espacio de disfrute.
¿Y porque de todo esto? porque, si un ayuntamiento se gasta 3000 euros mensuales en dejar en buen estado un espacio como este, nos pareceria demasiado, sin saber que han tenido que limpiar 20 veces con productos especiales las pintadas. Porque tanto es un atentado contra la intimidad como un atentado contra el paisaje.Porque somos tan comodos que siempre diremos, ya lo denunciara otro, yo no tengo tiempo.Porque el engoroso trabajo de denunciar te puede llevar a un juicio , en el que tendras que costearte un abogado y todo eso. Por eso creo que la mejor solucion es cuando veas a un individuo de estos pintando un grafiti no dudes y llames a la policia local o nacional para que actuen, dandole tantos datos como puedas de la vestimenta del individuo como de su transporte si lo has visto. De esta manera aunque no aparezcan ese dia, si reciben 10 llamadas durante la semana termirnaran dando rodeos por la zona porque la terminaran catalogando como conflictiva.
Por cierto si yo denuncio al ayuntamiento por dejadez de sus compromisos ¿tendria que actuar con abogado? ¿se resolveria con un juicio? alguien podria corroborar si es cierto,creo que no, pero lo dudo.
Me resulta escandoloso leer informaciones tan detalladas y documentadas como la que hace el Sr. Padilla sobre este tema. Triplemente escandaloso. Uno, porque estas denuncias no se recojan, también, en todos los medios de comunicación de esta isla, lo cual me obliga a pensar que, los mismos, estén amordazados por los poderes que ¿dirigen? el bienestar y el "bientener" de los habitantes de esta tierra. Otro, la pésima educación cívica en que está cayendo el ser humano que nos toca soportar en estos tiempos. Por último, la insensibilidad, la dejadez y la incompetencia de los que, en su día, se comprometieron a ¿trabajar? por esa fuente de riqueza que es el turismo y para la que estos terruños nuestros, a poco que se cuiden mínimamente, están tan bien dotados. Espero, profesor Padilla, que este magnífico informe suyo, sea leído por muchos y produzca efectos beneficiosos. Enhorabuena.
En los medios de comunicación puedes estar informado de todo menos de lo realmente importante, para mí, es igual de mentiroso el que miente que el que oculta la verdad.
Cabría preguntarse si lo hacen por ignorancia o por obediencia al que les da de comer.
Yo creo que es obediencia y ustedes???
Menos mal que siempre nos quedará internet.
Melchor, es el padecer de nuestros políticos, que incluso teniendo miradores siempre les da por mirar pa' otro lado.
Alguien puede decir al señor Rodríguez Brito que los haga menos sofisticados y que el dinero que sobre de eso lo dedique a su conservación y vigilancia, por ejemplo. Que la importancia de un mirador no es este en sí, sino el paisaje que se disfruta, y que en ojos de propios y extraños es lo que enseña Canarias al mundo.
Saludos
Si el mirador produjera algún tipo de beneficio económico al alcalde (entiéndase, el cuñado tiene un bar en el mirador, la hermana tiene un puestito de souvenirs, el sobrino tiene un kiosko...) seguro que lo tenía como los chorros del oro.
Gracias por mostrarnos el "verdadero estado de las cosas". La verdad es que no entiendo en qué están pensando nuestro políticos... Vivimos del turismo y ni siquiera existe una red de miradores en buena forma. Es una pena...
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