Hace ahora diez meses, la cineasta Yolanda Ferrera buscaba una actriz para el papel principal de su primer cortometraje, Quitaesmalte. La acompañamos por algunos barrios de la isla durante sus citas con varias candidatas. Entre ellas estaba Rosario, una mujer de edad avanzada que jamás había trabajado ante una cámara y que, finalmente, fue la elegida. La encontró en un centro de la tercera edad de Añaza y desde que terminó de hablar con ella intuyó que encajaría a la perfección.
El miércoles 25 de noviembre, la cinta fue presentada en un pase privado en el ex convento de Santo Domingo, en La Laguna. A él asistieron los miembros del equipo, familiares y amigos, entre otros. A falta del estreno oficial, el próximo 11 de marzo en el museo-biblioteca TEA de Santa Cruz, tuvieron ocasión de mostrar a un público reducido el resultado de casi un año de trabajo.
Rosario: "Para mí fue todo una experiencia nueva, pero con una vez basta. Aunque vaya usted a saber, estas cosas son el demonio"
Rosario tenía que meterse en la piel de una anciana en situación de dependencia y sumida en la precariedad económica. De hecho, el corto aborda esa problemática social, contraponiendo entornos familiares de diferentes estratos sociales. Pese a su edad (tiene más de ochenta años), sorprendió a propios y extraños con su facilidad para la interpretación. "Para mí fue todo una experiencia nueva", nos contó. ¿Le gustaría repetir? "No, no, con una basta. Aunque vaya usted a saber, estas cosas son el demonio".
No estaba sola. Tuvo el apoyo de todos los responsables del rodaje y en especial de una joven, Violeta, que hace de su nieta. "La criaturita trabajó conmigo que para qué. Esa niña merece un premio", explicó. Se refería, sobre todo, a una escena del cortometraje en la que tenía que bañarla y ponerle un pañal, cargándola desde una silla hasta la palangana. Todo ello mostrado, en la línea creativa de la directora, sin tapujos.
Para ella también era la primera vez. "No pensé que fuera capaz de hacer lo que me pedían. Bañar a una señora es complicado, imagínate delante de un montón de cámaras, con Rosario nerviosa porque se tenía que desnudar. De todas las escenas, para mí ésta fue la más dura, no sólo por el esfuerzo físico que tuve que hacer, sino también por el emocional", relató Violeta. En el vídeo de arriba tienes un resumen de la conversación que mantuvimos con ambas.

La propia directora nos explicó que estaban "bastante nerviosos por conseguir un buen resultado" y cree que el espectador sentirá "la misma inquietud" que ellos experimentaron al rodar esa parte. Sin embargo, desde el principio tuvieron claro que debía enfocarse de esa manera. "Esto pasa cada día y no tenemos que esconderlo en el cine".
Yolanda comentó que sólo falta rematar la producción sonora y hacer algunas correcciones de color para que el corto esté listo. ¿Qué esperan para después de su estreno? "Que guste y no guste, porque de alguna manera eso quiere decir que el mensaje no es lineal ni fácil. No lo digo por arrogancia, sino porque creo que es más interesante cuando el cine se apropia de diferentes maneras". Y dos últimos deseos: "que se mueva mucho" y que "sea nominado para algún festival".
Comentarios
Por fin, hoy es el gran día, allí estaremos... :)
un abrazo y mucha suerte
Nuestra intención es colgarlo en vimeo y en youtube a pesar que, efectivamente, la resolución de la imagen y del sonido se tenga que sacrificar. Pero mirando las bases de algunos festivales he descubierto que, tal como comenta la persona anterior, algunos no te lo aceptan si está en la red. Vamos a postponerlo pero, desde luego, lo colgaremos.
Lo de que la audiencia page para verlo no es nuestra batalla. Me ha costado mucho conseguir dinero para poder cubrir gastos y un premio económico me ayudaría a desahogarme pero no espero que sea el público quien me remunere. Vamos a priorizar la difusión y para ello preferimos que se mueva libremente por internet.
Por lo pronto pueden verlo el jueves 11 de marzo en el TEA a las 20.30. Todo el mundo es bienvenido,
yolanda ferrera
¿Y no podremos ver este corto colgado en la red? Parece que internet es un tabú para muchos cineastas que ven en ella un enemigo, cuando en realidad es el mayor espacio de promoción y difusión de sus trabajos. ¿En qué lugar podemos los mortales acceder a este tipo de trabajos más allá de festivales?
Ver películas en internet tiene varios problemas:
1. La escala. El tamaño, el poder comunicativo de los planos cinematográficos está pensado para ser proyectado a gran tamaño en una sala oscura, no para verse reducido en un reproductor virtual.
2. La calidad: Aún faltan años para que se pueda ver y oír adecuadamente un film en internet a tiempo real. Hay que comprimir los archivos una barbaridad (un 400% aprox de la calidad real) para que puedan fluir por la banda ancha. Lo que se ve no es lo que se creó, sino su pálida sombra.
3. La gratuidad: hacer un corto, un película, cuesta muchísimo dinero, tiempo y trabajo. ¿Por qué hay que regalarlo a todo el mundo sin que al menos reviertan en los creadores un pequeño valor económico, más que nada para que sigan haciendo cosas?
4. A los festivales no les gusta programar cortos que ya están en la red. Se pierde la exclusividad en la que se basan.
5. El corto se podrá ver públicamente (y gratis) en su estreno, como todos.
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