Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
¿qué es esto?
Estos portales, ajenos a lqpsntf, permiten al usuario compartir y valorar, entre otras posibilidades, los contenidos que encuentra en Internet. Para acceder a esos servicios hay que estar registrado.
Dicen que hacerse un tatuaje es una decisión que hay que meditar durante el tiempo necesario para tener claro cuál será el diseño que decorará nuestro cuerpo para siempre. Pero de pronto, un día, te enteras de que los mejores tatuadores de la isla y algunos del resto del planeta van a estar reunidos en Santa Cruz, en un festival en el que habrá música, exhibiciones de freeride y skate, realización de graffitis y una exposición de motos Harley Davidson. Y entonces mandas al cuerno la meditación sobre el dibujo y corres para que uno de estos artistas grabe con una aguja tu piel.
En el Tatoo Fest, organizado por la Sociedad de Desarrollo de Santa Cruz de Tenerife, las experiencias de este tipo se contaban por decenas. No importaba que hubiera ciclistas dando vueltas mortales a cuatro metros de altura, ni skaters comiendo asfalto una y otra vez en un campeonato de patinaje callejero... La carpa que albergaba a los tatuadores fue, sin duda, la zona más visitada de un recinto que abarcaba unos 6.000 metros cuadrados.
Allí, algunos grababan su espalda (entera) con motivos tribales, mientras que otros se dibujaban un símbolo celta en un costado del tronco o un simple detalle en el tobillo. En todos los puestos, alrededor de treinta, había aglomeraciones de clientes y curiosos, muchos de ellos hojeando las páginas de los catálogos de bocetos. Y es que no era para menos: entre estos artistas estaban algunos de los mejores exponentes del tatoo en Tenerife y en el mundo. No se podía desaprovechar la ocasión.

Acudimos al Tatoo Fest el día de su apertura, el sábado 4 de octubre. Mientras la carpa de los tatuajes estaba a reventar, afuera no había demasiada gente. Varios de los asistentes expresaron su malestar por el skate park que se había instalado en la explanada, que se vendió como algo único en Canarias (por lo visto no lo era). Otros se quejaban de la ausencia de grandes figuras de esta disciplina deportiva, algo que parece que también se prometió, y del precio de las entradas: el pase para un día costaba 14 euros. Al final, salvo las exhibiciones de algunos profesionales canarios, el campeonato de monopatín quedó en una recopilación de duras caídas sobre el asfalto.
En cuanto a la competición de freeride slopestyle, modalidad de ciclismo de montaña basada en la ejecución de trucos en el aire tras superar saltos y obstáculos artificiales, la cosa fue algo mejor, al menos el sábado. La realización de vueltas mortales a cuatro metros de altura congregó a la mayor parte del público alrededor de este circuito.
Al final, salvando algunas pegas, el Tatoo Fest surtió en parte su efecto, reuniendo a bastantes jóvenes tinerfeños que, a falta de una oferta de ocio mejor, decidieron dejar su entretenimiento en manos de la Sociedad de Desarrollo. Para más datos sobre el evento puedes consultar la página web del festival. No se asusten si al entrar en ese sitio se tropiezan en la portada con la fotografía del teniente de alcalde de Santa Cruz, Ángel Llanos. ¿Por qué no colocó sus palabras sobre el evento en otra sección, cediendo la apertura al festival en sí? Es que cuando política y cultura van de la mano...
Copia este código para poner este contenido en tu blog o página web:
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
publicado el 13 Noviembre, 2008 en laopinion.es (1) comenta
publicado el 12 Noviembre, 2008 en La Opinión de Tenerife (0) comenta
Comentarios
da mucho miedo la página; ya la había visitado e incluso se la había enviado a gente para que la viera, porque entrar en la página de un certámen de tatuaje y verse a Llanos ahí firmando el comunicado de que Santa Cruz se convierte en capital mundial del tatuaje -otra capitalidad más, porque aquí de lo que se trata es ser capital de lo que sea durante un fin de semana-, pues da mucho miedo. Entonces, según se lee, deberíamos estar tan contentos de que por fín aquí la gente se tatúe, o patine, gracias a la sociedad de desarollo, parece. ahora, el porque se colocó este mensaje en el inicio de la página, a mí no me cabe duda; es algo similar a la autocensura, la actitud propia del que pide una limosna -no del que reclama el dinero que merece- y en consecuencia está tan agradecido. Me explico, que me creo más que sea un gesto complaciente de la organización que una imposición del que otorga el presupuesto. Lo grave es que este tipo de gestos, como el de las ruedas de prensa y su posterior espacio en los medios, ya se toman como un daño colateral, pero ineludible, de cualquier evento, especialmente los que rodean a la sociedad de desarollo. y así estamos
Escribe tu comentario
Normas