Los canarios utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano una gran cantidad de palabras procedentes de otros idiomas distintos del español. Nuestra tierra ha sido, desde siempre, un cruce de caminos. Aquí han dejado su huella lingüística gentes de muchas naciones. Dentro de estas aportaciones hay que señalar la presencia de palabras o expresiones inglesas que se han incorporado a nuestro acervo lingüístico.
Muestras, entre otras, como naife (knife) para designar el cuchillo canario; choni (Johnny) para definir al extranjero en general; canbuyón (come buy on) para hablar de la compra y reventa de mercancía procedente de los barcos extranjeros que atracaban en nuestros puertos. Todas ellas se han hecho parte de nuestro léxico habitual.
Entre estas palabras se encuentra chercha. Proviene del inglés churchyard y se usa en las Islas Canarias para designar a los cementerios no católicos de las islas, en los que recibían sepultura los difuntos de confesiones distintas a la católica y también aquellos que la iglesia no consideraba aptos para ser enterrados en sagrado, como ateos declarados, masones o suicidas.
Los lugares de nacimiento de los enterrados nos hablan de la gran importancia del Imperio Británico. Hay dedicatorias a ingleses nacidos en Bombay y en muchas se alude al rango militar de los difuntos
Quizá la más conocida de estas cherchas sea la del Puerto de la Cruz, municipio del norte de Tenerife. Está situada en la zona de El Peñón y rodeada en la actualidad por hoteles y otros edificios. El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz conserva en nuestros días la propiedad de los terrenos que ocupa el cementerio, pero su mantenimiento sigue hoy a cargo de la Iglesia Anglicana de Puerto de la Cruz (antes Puerto Orotava) de All Saints, en el Parque Taoro.
La chercha se fundó a comienzos del XVIII, cuando la Corona española, al firmar el Tratado de Utrecht (1713), autorizó a los extranjeros de confesión no católica a tener sus servicios religiosos y sus propios cementerios. Según algunos autores, es el cementerio no católico más antiguo de España y fue instaurado por súbditos holandeses, los más numerosos por entonces en la isla. En la puerta de entrada figura la fecha de 1757.
A la izquierda, la tumba de Martínez y Esquivel. A la derecha, una muestra del abandono de la chercha. / M.P.
En ella están enterrados, además de ciudadanos de origen británico, otros alemanes, daneses o noruegos. En una de las tumbas hay grabada una estrella de David, que nos habla de un fallecido de religión judía. Algunos de sus lugares de nacimiento nos indican la enorme importancia del Imperio Británico y vemos, por ejemplo, dedicatorias a ingleses nacidos en Bombay y otras en las que se especifica la profesión militar de los difuntos.
Entre los nombres más conocidos aparecen algunos como los de Alfred Diston, pintor y naturalista; Peter S. Reid, vicecónsul británico; el coronel Owen Peel Wethered, patrocinador de la Biblioteca Inglesa; o James Kyd Duncam Ingram, conocido como el doctor Ingram.
En las tumbas no se ven apenas nombres en español, pero hay una, casi hundida, que llama la atención. Se trata del sepulcro de José Martínez y Esquivel, licenciado en Medicina y Cirugía que falleció en 1878 a la temprana edad de 29 años y al que, debido a su conocida filiación masónica, la Iglesia Católica no permitió su entierro en sagrado. Según cuenta el cronista y alcalde portuense José Agustín Álvarez Rixo, "sus consocios lo enterraron en el protestante denominado la Chercha, recitándole las oraciones fúnebres del rito que usan los protestantes", acudiendo al entierro una gran cantidad de gente del lugar.
En la actualidad el cementerio anglicano muestra un aspecto algo descuidado y decadente. Ya no se celebran entierros en él, en parte por la disminución de la colonia inglesa en la isla, en parte por las facilidades que existen hoy en día para el traslado de cadáveres o simplemente por la desaparición de los criterios de discriminación religiosa que antes existían.
En cualquier caso, este espacio debería ser rehabilitado urgentemente como parte de un pasado que, como canarios, también nos pertenece.
Comentarios
Enhorabuena por el periódico y por tratar estos temas, que parece evidente que despiertan interés.
Si se me permite la impertinencia, Álvarez Rixo estaba equivocado sobre la fecha del cementerio protestante, que ya existía en 1674, año en que la Inquisición canaria protesta por su existencia. Había sido autorizado en aplicación de una cláusula del Tratado de paz entre España e Inglaterra de 1667. En el testamento del cónsul inglés William Pouldon, de 1717, mandó ser sepultado "en el yntierro que llaman de los Ingleses". El plano del Puerto de la Cruz de don Antonio Riviere, de 1741, se señala ya "La chercha". El cementerio protestante más antiguo de la Península dicen que es el de Málaga, de 1831.
Respecto a "come buy on", es una etimología ingeniosa pero falsa, bastante difundida. "Cambullón" vendría del portugués "cambulhâo", según varios Diccionarios del español hablado en Canarias (C. Corrales y D. Corbella, M. Morales). La voz se usa también en diferentes países americanos.
No sólo le permito sino que le agradezco un comentario tan pertinente. Lectores como ud. son un lujo y una alegría.
Muy interesante el artículo.
En el cementerio de Tuineje, (Fuerteventura), que es de finales del XIX, al fondo del mismo, también existe una chercha. Por curiosidad, he buscado esta palabra en el diccionario de la RAE o de habla canaria y no la he encontrado, así es que, gracias, por darme a conocer su origen.
Desde siempre oí decir que era para enterrar a los no católicos. No tenía puerta hasta hace unos años. Tiene unos 40 o 50 m2 y había una fosa abierta para enterrar a alguien de otra religión y que al final se enterró en la parte católica, ya que, el cura de ese entonces dijo que todos eran hijos de Dios y no se podía hacer distinción. (esto ocurrió, creo que a mitad del pasado siglo).
Muchas gracias de nuevo
En Aguere (Egerew = La Laguna) se le llamaba "La Cherche" y no "Chercha". Estaba situada en el ángulo superior derecho del cementerio, separada de él y cercada con muro alto y una puerta verde medio destrozada en un portal almenado. Ocupaba el pequeño espacio que queda hoy libre frente a la puerta lateral trasera del cementerio y fue destruido a finales de los 70. Los niños mirábamos por los agujeros de las puertas porque se decía que se podían ver las calaveras de los suicidas. También se enterraban los fetos y los niños que morían sin bautizar. Yo vi enterrar a uno en una cajita de zapatos, vigilado el mismo padre que hacía el hoyo por Vicente Falcón con el bonete puesto. Dentro crecían hierbajos y, sobre todo, malvas.
Si ese es el cementerio mas viejo o antiguo de España, no está en Canarias.
Las Islas no se han movido de Africa aún.
Es una lástima el abandono de tantos lugares históricos y en este caso, más aún aunque sea sólo por el respeto a los difuntos. hay demasiados lugares abandonados o dejados a su suerte y a los vándalos, como es el caso del antiguo cementerio de Santa Cruz. pero, en fin, éste aunque algo dejado está presentable. Para desastre el cementerio de San Lázaro en Las Palmas, en que se han derrumbado hasta techos de nichos, cosa que se ve por el Google Earth.
Desgraciadamente estas cosas ocurren.
Gracias por colocar este artículo, ni sabía que existía.
Saludos cordiales
Mucho plan E, mucho plan E, pero se gastan el dinero en cosas innecesarias. Ahora otra vez arreglando las ramblas y hace nada que se hizo, arreglando campos de fútbol (cuando los hay a patadas por todo S/C) siendo necesarias otras muchas cosas. Joer, si hasta por mi casa están arreglando una plaza tan minúscula que es de chiste. Ni siquiera se le puede llamar plaza, ¡es un cuadrado que tenía un banco para sentarse!. No saben qué hacer con el dinero o no quieren saberlo, porque mira que hay cosas que deberían ser restauradas, renovadas o construídas.
El campo de fútbol de por mi casa llevaba como 15 años abandonado y lo cierto es que todos los vecinos ibamos allí a hacer ejercicio y sacar a nuestros perros a correr, todo un espacio enorme para que ellos disfrutasen sin tener que preocuparnos de que se nos escapen. En vez de fijarse en el uso que se le daba y actuar en consecuencia, pues no, van a hacer campo de fútbol de césped artificial como el de Los Gladiolos. ¡Claro que sí, lo que hacía falta es otro campo de éstos, que no hay ninguno!. Viva la ironía. Ahora si queremos soltar a nuestros perros tenemos que ir al mini-espacio ridículo del Parque García Sanabria, con esas vallas ridículamente bajas y que parece estar hecho para perritos de pequeño tamaño y pijos, donde un perro activo no tiene ni para empezar a estirar las patas y encima se corre el riesgo de que salte el vallado porque no es lo suficientemente alto. En fin, me he ido por los cerros de Úbeda.
Como siempre, el dinero se invierte en lo que no hace falta, mientras lugares históricos se pudren o lugares que hacen falta jamás llegan a existir. Esto no va a cambiar nunca y lo sabemos.
¿que pasa con los cementerios de Santa Cruz: San Roque y San Rafael? alli hay buena parte de la historia de esta Ciudad, una pena el estado de abandono y deterioro que presenta. El proyecto de parque público ya se olvido. para que seguir hablando......
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