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Protesta de los trabajadores de 'La Gaceta de Canarias' el 22 de octubre. / LQPSNTF
Actualización de la redacción (29/10 a las 18.00)
Primer día de huelga en La Gaceta de Canarias
- Como estaba anunciado, los trabajadores de La Gaceta de Canarias han hecho este miércoles, 29 de octubre, su primera jornada de huelga por el impago de los salarios. Según sus representantes, el seguimiento ha sido mayoritario, pues toda la plantilla ha secundado la protesta excepto tres redactores de la sede del periódico en Santa Cruz de Tenerife. Por esta razón, es posible que el diario salga mañana (30 de octubre) a la calle, aunque con menos páginas de las habituales.
- Entre tanto, los dos directores del rotativo, Santiago Díaz y Joan Tusell, han denunciado que a primera hora de este miércoles, coincidiendo con el inicio del paro, fueron desautorizados de sus funciones por el propietario de la editora, Fernando Peña Suárez. Según la versión de aquéllos, el empresario desoyó sus recomendaciones sobre la imposibilidad de sacar adelante una edición con sólo tres redactores. Los afectados, en un comunicado, califican la decisión de "inaudita en la prensa española" y se reservan la posibilidad de "emprender acciones legales" contra Peña.
Hoy, 22 de octubre, hemos recibido la noticia de que la muerte prematura del ambicioso proyecto de la nueva La Gaceta de Canarias está muy cerca. Teniendo en cuenta que tan sólo cuenta con 19 años de edad, la noticia se torna en dramática no sólo para todos los empleados del diario, sino para la sociedad canaria en general. Pero lamentablemente, La Gaceta no fallece de muerte natural, sino asesinada vilmente. Hace apenas unas horas nuestra representante de la sección sindical de Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC) nos comunicó la tragedia tras una breve reunión que mantuvo con el empresario Fernando Peña, que preveía que hoy nos iba a mostrar el famoso (e inexistente) plan de viabilidad que resolvería todos los problemas de esta cabecera. Sin embargo, lo que nuestra representante se encontró en el despacho del señor Peña fue la desgarradora notificación de que este miércoles había presentado un concurso de acreedores. No puedo sino quejarme, a través de estas líneas, de que ni siquiera en este momento sus "formidables" gestores fuesen capaces de dar la cara ante sus empleados para notificar este hecho, más teniendo en cuenta la importancia de la noticia. Pero claro... ¿qué esperar del autor de mil despropósitos?
Créanme si les digo que las últimas semanas han sido terribles. Todos los trabajadores, sin excepciones quiero creer, nos sentíamos como espectadores de una función de magia, en la que el ilusionista era incapaz de realizar un truco a derechas y siempre dejaba entrever las marcas de su baraja o los conejos que guardaba en su chistera perforada.
Siempre he opinado que la incertidumbre es uno de los sentimientos más desgarradores que un ser humano puede experimentar, sobre todo cuando esa sensación, como una bestia, se apodera de tu cerebro y lo taladra sin darle cuartel, prolongándose en el tiempo. Eso es precisamente lo que los trabajadores de La Gaceta de Canarias hemos vivido día a día hasta la fecha sin que los gestores de este medio hicieran nada por solucionar una situación que ellos mismos habían creado y que con sus continuas faltas de respeto, dieron a entender que no les importaba lo más mínimo nuestra salud y la de nuestras familias. Familias, dicho sea de paso, que viven aún con el alma en vilo, rogando a lo divino y pagano que el futuro de su ser querido no se vea truncado por la desgana y la apatía de quien no ha merecido nunca nuestros sacrificios. Un esfuerzo titánico que seguimos manteniendo por amor a esta profesión, aunque nuestros músculos ya están gritando "¡basta! Ya no puedo más...".
La mayoría de mis compañeros opina que la agonía de La Gaceta de Canarias empezó el pasado mes de mayo, cuando comenzaron los retrasos en los pagos. Tras analizar de manera pormenorizada todos los pasos dados por los actuales gestores, estoy totalmente convencido que este diario comenzó a sentir los primeros síntomas de su enfermedad tras caer en las manos de quien no le importa lo más mínimo el mundo del periodismo, si ello no le propicia poder e influencia.
Es cierto que hasta esa fecha nada nos hizo sospechar que el periódico se acercaba irremediablemente hacia su ocaso. En estos momentos, el diario está pasando la peor etapa de su historia. Se podría decir que su médico personal lo ha desahuciado y en su hoja de tratamiento le ha preescrito morfina y otros sedantes para hacer más dulce la partida. Continuando con esta analogía hospitalaria, podríamos aplicar a La Gaceta el calificativo de paciente en estado terminal. Y es más, la sensación que se vive en el interior de estas cuatro paredes es la misma que experimentan los familiares de un moribundo que inhala sus últimas bocanadas de aire en la sala de espera (salvando las distancias).
En estos momentos, estos "magníficos" gestores nos deben la nada despreciable cifra de casi tres salarios. Con su promesa personal, eso sí, de que esperaremos lo que aún no está escrito para ver ese dinero, que sobra decir que nos pertenece y nuestro sudor es testigo de ello. Sin embargo, empujados por la fuerza que te da el valor y el convencimiento de saber que tienes razón, seguiremos en la lucha bajo la certeza de que tarde o temprano todo ocupará el lugar que le corresponde. No hablo única y exclusivamente de nuestros sueldos, que es obvio que deberían estar ingresados hace mucho tiempo en nuestras respectivas cuentas corrientes, sino de la negra fama que esta aventura ha proporcionado a este "ilusionista" de las finanzas y que se hará presente a golpe de voilá cada vez que intente emprender futuras campañas empresariales. Un mago que ha logrado erigirse por méritos propios en el enterrador de La Gaceta de Canarias.
(*) Héctor Fajardo es redactor de La Gaceta de Canarias
Nota de la redacción:
- La Gaceta de Canarias, periódico fundado hace 19 años en La Laguna, Tenerife, tiene entre sus sedes de Santa Cruz y Las Palmas de Gran Canaria entre 70 y 80 trabajadores, que llevan tres meses sin cobrar.
- La empresa propietaria de su edición para la provincia tinerfeña es Periódicos y ediciones de las islas Canarias S.L., cuyo socio único desde febrero de 2008 es Fernando Peña Suárez. Éste ocupa también los cargos de vicepresidente y consejero de Salatín S.L., de ahí que ese nombre aparezca en las camisetas de protesta de los empleados de La Gaceta (fotos en la galería de abajo). Además, según figura en el Registro Mercantil, la antigua denominación de la editora, antes de su cambio de nombre, era Salatín Servicios S.L.
- La Gaceta se publica junto al diario nacional El Mundo.
- La asamblea de trabajadores ha convocado su primera jornada de huelga el próximo 29 de octubre. Si para entonces el conflicto no se ha solucionado, volverán a parar tres días durante la primera semana de noviembre. A partir de la segunda, esa medida de presión será indefinida.
- La representación de la plantilla la está llevando el sindicato Unión de profesionales de la comunicación de Canarias (UPCC), en cuya web tienes todos los comunicados sobre la negociación laboral. También puedes firmar para apoyar a los trabajadores.
- Las fotos y el vídeo que acompañan esta crónica fueron grabados este miércoles 22 de octubre delante de las oficinas del periódico en Santa Cruz de Tenerife.
| Adjunto | Tamaño |
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| LaGacetaProtesta.flv | 1.43 MB |
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publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta
Comentarios
Amigos de La Gaceta de Canarias: Lamento saber que La Gaceta se uere por una mala gestión. Yo fui el primer Director Comercial cuando se lanzó La Gaceta en 1989 y, ya en aquella epoca, sufrí las presiones mediáticas de algunos proveedores que me obligaron a presentar mi renuncia al cargo. Quise hacer las cosas profesionalmente correctas ...pero no eran "políticamente" adecuadas. En fin, siento mucho lo sucedido después de tantos años en el mercado. Animo para todos¡
Leo y releo con asombro. Creo encontrarme líneas de periodistas/trabajadores de la información criticando a otros periodistas/trabajadores de la información. Nos metemos alegramente hasta con el sindicato que intenta que el barco salga a flote. Y criticamos las iniciativas (pegada de carteles, ir a acontecimientos deportivos, etc) de quienes pretenden cobrar SU SUELDO.
Si es cierto que los que están en huelga increparon a otros compañeros que ejercían su derecho al trabajo, también reprobable -aunque a todos se nos ocurran muchos atenuantes-, pero nunca en la misma medida del que queda oculto en su poltrona dejando morir el periódico / la empresa.
Se muere LA GACETA y sus trabajadores tendrán que buscarse el guiso tarde o temprano en cualquier otro medio/trabajo. Pero también parece haber muerto la verdadera LIBERTAD DE EXPRESIÓN. Y si no ha muerto, debe andar maniatada y amordazada, porque salvo honrosas excepciones -como aquí- no se le percibe buena salud.
vaya...parece que nuestro compañero Héctor Fajardo tiene mucho trabajo en la TV y ya olvidó el pasado y la Gaceta....la que él mismo enterró, no solo por supuesto. En fin...cosas que pasan.
Y qué tal esta versión. Primero, el superempresario Fernando Peña y su señora? llegaron a La Gaceta con aires de grandeza, obligando a los trabajadores a firmar bajas voluntarias asesorados por no sé quien, pero a buen seguro no sería el señor Catalán que supongo que formación como empresario no tiene. Segundo, UPC si asesoró a los trabajadores, diciéndoles que no firmaran ningún tipo de baja, así que tu conocimiento de los hechos dista mucho del real. Tal vez sólo sea que estás mal informado. Tercero, el empresario, cuando quiere que se realicen despidos, es incapaz de comunicárselo a los trabajadores ¿por qué? Imagino que por cobardía a dar la cara y quedar como el malo de la pelicula, ya que llevando las riendas del periódico nadie se lo impedía. Lo de los sueldos altos es algo tan fácil de rebatir que sólo diré que esos sueldos fueron aprobados por el propio empresario, que fue el que dijo que sí a tales salarios. Lo del Comité de empresa de MICSA es otra chorradita de las muchas que has vertido en tus alocadas líneas. Las demandas de salarios se hicieron bajo supervisión de un abogado, dado que en la voluntad de los trabajadores aún existía un resquicio de esperanza de resolver el conflicto sin acudir a las movilizaciones ni a los juzgados. Y qué hicieron los empresarios... pues no aparecer en la mayoría de actos de conciliación. Las concentraciones por fuera del diario, en instituciones y donde jesucristo perdió el mechero, son las únicas armas que tiene un trabajador para presionar a la patronal. Armas legítimas y reconocidas por la ley, por lo que están en su derecho de hacerlo. Sobre lo de los empresarios y publicistas asustados, te recuerdo que el problema de los salarios comenzó en Mayo y no es hasta ahora cuando los empleados se han movilizado, después de numerosas faltas de respeto, así que echar la culpa a los empleados del miedo de esos supuestos empresarios y de que las agencias no pongan dinero es una acusación que no sólo no se sostiene, sino que es absurda. Además, ¿en cuántas ocasiones anunció Peña que ya habían encontrado un empresario que iba a poner dinerito? Te recuerdo que esos anuncios se realizaron mucho antes de las movilizaciones y al final quedaron en nada, en humo...
Por último, que se convoque a otros compañeros para manifestarse durante una jornada de huelga es algo comprensible, sobre todo para personas que aún creemos en la solidaridad, aunque ese término ni sabrás lo que significa.
La estrategia empresarial es siempre la misma, culpabilizar a los trabajadores de cualquier eventualidad. Para ello se utilizan peones que están entre los propios empleados. Peones que, dicho sea de paso, que cuando ya no son útiles se desechan. Lo que está ocurriendo en La Gaceta pasa en todas las empresas siempre que hay un conflicto.
Ánimo a todos
Sin olvidar, que querer ponerse en huelga e intentar impedir de cualquier manera que el periódico no salga a la calle el jueves, demuestra la intención de querer que esto no se arregle.
Estamos ante una política de hechos consumados. Un periódico que en noviembre abre las puertas de par en par a un nuevo empresario que, de cara a hacer un producto excelente, recurre al caviar de la prensa tinerfeña, El Día. Se trae a Joaquín y a su corte, más fichajes de cierto relumbrón para la edición de Las Palmas. Eso sí, el proyecto comienza a dar tumbos desde el momento en que, primero, a la gente de El Día y a los megaestrellas grancanarios se les ponen unos sueldazos inalcanzables. Segundo, a los trabajadores de Micsa, por recomendación de Catalán, se les obliga y coacciona a firmar su baja (entonces no apareción ninguna UPC Canarias a dar la murga al empresario). Tercero, cuando empieza el empresario a ver que las cuentas de gastos e ingresos no están a la par, pide un esfuerzo económico, algo a lo que los de El Día se niegan en redondo (y menos aún que toquen a alguno de los suyos). Cuarto, ante el estancamiento en la reuniones y airear a los cuatro vientos lo que se habla en las mismas, no se va ni para detrás ni para delante. Quinto, pese a que el antiguo comité de empresa recomienda no denunciar al Semac, muchos lo hacen. Algunos, no obstante, pese a haber interpuesto la demanda de cantidad, percibieron el salario de agosto. Otros están pendientes de percibirlo, pero quien va por la vía judicial...sabe a lo que se atiene. Sexto, ante esta situación, donde nadie de los jefes pretende que la situación se arregle (y como prueba está que se están buscando el guiso por otros medios), determinados empleados, con la connivencia de dos individuos de la UPC, empiezan a montar jarana por fuera del periódico, insultan a compañeros que ejercen su democrático derecho a no ir a ninguna huelga, van por todas las instituciones, van a los acontecimientos deportivos y encima demuestran tener habilidades para ayudar a los partidos políticos en la pega de carteles, asustando a empresarios y publicitarios que están dispuestos a invertir en La Gaceta. Séptimo. Ahora convocan a los compañeros de otros medios a sumarse a las manifestaciones en las sedes del periódico (supongo que serán los que libren o tengan pocas cosas que hacer). Esta es la película de los hechos. Cada cual que saque sus conclusiones, pero está claro que hay intereses externos y mediáticos en cerrar La Gaceta de Canarias...¿o tal vez es sólo 'La Opinión' de un cibernauta?
Algunos de los comentarios que leo parecen de puño y letra de Fernado peña, si supiera escribir claro. Debe ser dee alguno de sus secuaces escondidos que no saben dar la cara. El tema está claro este individuo debe tres salarios a los empleados y es un cara. De resto podrán decir lo que quieran pero estos, queridos amigos, son los hechos.
Que gracioso, aqui hablan de dar la cara y aun no veo ningun nombre. Quien es quien?
Estoy de acuerdo con el último comentario. El que pide respeto, debe empezar por predicar con el ejemplo. Es sencillo insultar amparados entre la masa, pero seguro que individualmente no hay bemoles. Lo peor del caso es que el director de La Opinión está orquestando por detrás este montaje. Hay que echarle rostro, cristiano.
Despues de pasar el otro día (viernes) por delante de La Gaceta y ver el espectáculo (y gratis) que se estaba representando, me pregunto: ¿Realmente los trabajadores quieren que se salve la empresa, o quizas no? No entiendo la razón pero lo que vi en 2 minutos me llamó la atención: trabajadores insultando a trabajadores por no estar en la calle. Tengo que decir que el que pide respeto y derechos, antes debe darlos. Apoyo que la gaceta no desaparezca pero creo que se equivocan de adversarios.
MICSA me debe 80.000.000 de pts. ganados todos los juicios desde hace 2años,tras 5 años de lucha judicial, el final no se devuelve el dinero:tanto monta,monta tanto,Jesus como fernando.
Menuda cara la de Joaquín Catalán, mandando mensajes de apoyo en foros y demás saraos. Lo del personaje merece un capítulo aparte. Al empresario lo engañó vilmente asegurándole que los sueldos que se pondrían en La Gaceta eran lo que se estilaba en el mercado. ¿Está usted seguro, señor Catalán? 14.000 euros brutos, algo más de 9.000 netos al mes son el sueldo de un director de periódico, o los casi 6.000 de los subdirectores y más de 5.000 del director de arte, o eso por no hablar de los más de 3.000 largos de los jefes de área e incluso los casi 3.000 que percibían algunos redactores (todos procedentes de El Día, of course), que encima superaban a los de todos los jefes de sección.
Hay quien mantiene la teoría de que Catalán recibió un encargo claro, cargarse La Gaceta de Canarias y, a día de hoy, lo está consiguiendo. ¿Por qué no dice el señor reportero que escribe esta nota que ya tiene un puesto en la autonómica y que otros compañeros se van a ir con el señor Catalán? No, claro, es más bonito hacerse la víctima, pero es igual, el tiempo es ese juez único e insobornable que da y quita razones. En La Gaceta sigue habiendo buenos profesionales que han demostrado con el paso de los años que resisten y sacan adelante esa aventura de papel.
Al empresario, si no sabe, habrá que asesorarle, pero algunos le han ido empujando al abismo y como ven que no cae, tratan ahora de darle el último golpecito. Pues que tengan mucho cuidado. Esto es pequeño y a lo mejor los que están chiflando y pasándoselo a lo grande, mañana pueden estar mendigando un puesto a las puertas del INEM.
Todo muy bonito, sobre todo sabiendo que el señor Fajardo se marcha a trabajar a otro medio de comunicación. Sí, señor, así defiende los intereses de sus compañeros, masacrando las vías de ingresos pecuniarios del periódico. Que tengan cuidado en la Televisión Canaria, no vaya a ser que el personaje trate también de enmendarle la plana a Don Guillerno García
Un final así era cuestión de tiempo. Lo que más me llama la atención de esta historia es el papel de Joaquín Catalán. Después de convencer a una docena de periodista para que le acompañaran en su aventura gacetara, va él y se desmarca del proyecto. Y mientras sus queridos compañeros se quedan en el barco a pique, ficha por la Opinión y a otra cosa. Me parece impresionante su puñada. Una decepción absoluta para quienes en un momento confiaron en su dirección. Este Catalán también me llama la atención como periodista: no mejoró en nada La Gaceta durante su corta etapa y está decepcionando totalmente en la Opi. A los lectores y a la redacción. Parece increíble, pero está haciendo maravillosa la etapa de la Ruano. Qué penita de profesión...
Un abrazo a todos los compis de La Gaceta.
Bueno, no sé, leo los comentarios de quien se sorprende porque un constructor se mete a empresario de la información y flipo. ¿Cuándo La Gaceta tuvo al mando a un empresario que supiera qué es un periódico? Nunca. La Gaceta no se muere ahora porque este señor le haya dado el puyazo, La Gaceta murió hace muchos, muchos años. Si hay algo que ha caracterizado al periódico durante su accidentada trayectoria es la sistemática voluntad de su consejo de administración por violar los derechos de los trabajadores e impedir sacar a la calle un producto decente.
Los despidos ilegales, alegales y antinaturales; los impagos, la improvisación, el caos, el puñado de directores que han pasado por ahí... Esa es la historia de La Gaceta. Y con esos mimbres...
Lo siento por los compañeros que están pasando por esta situación y lo siento también por el montonazo de periodistas que se dejaron la piel durante estos 19 años en el "proyecto ilusionante" del totufo de turno.
Cito textualmente un párrafo del editorial de El Día publicado el 22/10/08:
"Sin embargo, la podredumbre actual cierra el paso a los buenos empresarios. No así a los malos, como es el caso de un industrial y constructor que se ha metido a editor de periódicos con escasa fortuna. (…) Para consumar su atrevida aventura, el osado empresario no dudó en contratar los servicios de un periodista, cuya dudosa capacidad profesional quedó demostrada durante su paso por esta Casa. Ha actuado ese individuo como un capitán Araña, que embarca a la tripulación, se queda en tierra y luego denuncia a quienes estaban a sus órdenes por haberle robado el barco. En este caso concreto, el mencionado capitán Araña se llevó de EL DÍA (literalmente los embarcó) a varios profesionales, lo que nos facilitó desprendernos de lo inútil y quedarnos con la calidad, que es lo que nos importa. Todos se han quedado ahora en la indigencia laboral, manifestándose en la calle con pancartas para cobrar el sueldo que el empresario osado y atrevido no puede pagarles. Un empresario, todo hay que decirlo, embaucado en su candidez e ignorancia por determinados políticos cobardes, que tiran la piedra y esconden la mano. Mientras tanto, el capitán Araña está bien situado en uno de los caballos de Troya que la prensa canariona ha introducido en Tenerife (…)"
Leído en: Canarias Bruta
Felicidades a Héctor Fajardo por la valentía de escribir esta crónica a la vista del panorama y por contar desde dentro cómo están viviendo esta situación los trabajadores. También gracias a este web por publicarla.
Espero que al final todo acabe bien y algún empresario (serio) se haga cargo de La Gaceta.
"Oyendo cantos de sirena de elevados sueldos, el honrado trabajador que intenta prosperar ya sólo le queda el recurso de intentar volver a donde empezó". P.D: Y el Día no creo que habra la puerta.
¡Qué duro y qué tristeza! Deben estar acojonados, con esto de la crisis y tal y ahora se quedan sin curro. Ánimo!
Ánimo a los compañeros de La Gaceta. Estas cosas pasan cuando un constructor se mete a periodista.
Un abrazo y suerte, aunque me huele que el periódico tiene los días contados.
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