Estados Unidos se convierte a veces en un portal donde las leyes de la física dejan de actuar. Puede verse el futuro del resto del mundo en su presente. La consolidación de Internet como la otra realidad donde habitamos comienza una nueva fase, deja atrás años de acoso a las maneras más clásicas de entender el comercio y el tejido empresarial, ahora, la Red comienza la siguiente fase, el derribo.
La batalla vuelve a iniciarse, como ha hecho hasta ahora, en el país de la barras y estrellas.
La corriente digital empieza a arrastrar con una fuerza inusitada a medios y trabajadores que hasta ahora convivían con ella. Lentamente se consolida un reinado que promete ir para largo, y como toda gran gesta conquistadora, el dejar heridos y muertos por el camino es parte de la pelea.
En los últimos meses las grandes publicaciones de la otra orilla del Atlántico han puesto en la calle a una respetable cantidad de editores y reporteros (alrededor de 750 en el último mes, según leo en Cotizalia). Las ventas en papel y la publicidad han caído considerablemente, y mientras recolocan filas para hacer frente a los golpes de Internet, van soltando lastre. Adaptarse o morir.
Los ingresos por publicidad en papel han disminuido en EEUU un 7% el año pasado, con los anuncios clasificados, sobre todo los relacionados con inmobiliarias y automoción, liderando la caída. La difusión también cae -un 2,5% para las ediciones diarias y un 3,5% para las ediciones de fin de semana-. La consecuencia es la caída de las acciones de las compañias, lo que mete más presión para generar beneficios y reducir costes. Menos ingresos, más despidos.
Para 2008, los estadounidenses esperan superar ampliamente los 20.000 millones de dólares de facturación publicitaria on-line. Todo un referente.
El comercio on-line, y de cómo ser mediador entre público y empresas, se ha convertido en el caballo de batalla de las directivas de los grandes medios. 2011 es el año que convertirá a Internet, según algunos expertos, en el principal soporte publicitario a nivel mundial de cuantos existen.
Las cúpulas directivas de estas mega empresas andan por un sendero desconocido, nadie ha pasado por aquí antes, un buen olfato, dotes de camaleón y un equipo humano que aporte mil y una ideas parecen ser los elementos necesarios para sobrevivir al asedio de Internet, que con los blogs como infantería, promete ganar la batalla por la comunicación y cambiar el mundo de la información tal y como lo conocemos.
Alejándonos de América y mirando a Europa podemos apreciar el esfuerzo y la preocupación de las empresas por adaptarse a Internet, y aunque queda mucho trabajo por hacer, los empresarios europeos llegan al aprobado. Y si miramos más cerca, sin atravesar tanta agua que nos rodea y aunque europeos somos, los isleños merecemos mención especial.
A nuestro alrededor podemos ver una pasividad empresarial que asusta, una gran mayoría de empresas en Canarias no han desarrollado servicios, comercio o imagen corporativa alguna en Internet, de espaldas al mundo, parecen creer que estamos en un refugio anti digital, donde la gente envía cartas con sello y compra todo lo que necesita en la venta de la esquina.
Cierto es que por lo limitado del territorio, todos los ciudadanos podemos llegar físicamente a cualquier empresa a través de nuestros propios medios, y supongo que la magnífica suposición empresarial es para qué necesito una web de comercio electrónico o web de presentación alguna, si cualquiera que necesite algo puede acercarse físicamente al local de la empresa con toda la facilidad del mundo.
Por ejemplo, quiero comprar unos CD y no vale usar Internet. Un hiper es una buena opción. Son las cinco, cojo las llaves del coche y me voy. Una hora para acceder, media hora para aparcar, dos horas para comprar, una hora para salir. En la bolsa, dos panes y unos CD, los panes es porque me entró hambre de tanto esperar.
A lo mejor es un ejemplo muy exagerado, normalmente hay colas para acceder a las grandes superficies, si el comprador quiere evitar las aglomeraciones de los hiper y por ejemplo quiere ir a una inmobiliaria o a una tienda de electrónica, que se olvide del comercio on-line, que se suba en su coche y vaya a la zona centro de Santa Cruz, mágico enclave donde intentar aparcar es una prueba de Dios, todos aquellos que no abandonen su vehículo en medio de la calle con las llaves puestas tras dos horas de incesante búsqueda de tres metros donde meter el coche, tienen asegurado su ingreso en el cielo, el Señor recompensa a los pacientes.
En definitiva, parece que muchos olvidan que hay un cable que conecta las islas con tierra firme.
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