Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
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Érase una vez una isla muy, muy pequeña llamada Tenerife, en la que vivía mucha, mucha gente. Muchos de los jóvenes de entre 16 y 30 años carecían de la titulación de la E.S.O. y decidían ponerse a trabajar en el sector de la construcción, donde siempre había trabajo. "Qué bien, he conseguido empleo de peón de albañil en el sur, me llevo 1.500 euros al mes". Otros de estos jóvenes decidían irse a Fuerteventura, una isla igual de pequeña que Tenerife, cobrando hasta 3.000 euros trabajando a destajo.
A los 4 meses, esos jóvenes ya le habían regalado a su pibita un bolso con unos dibujitos muy bonitos de ositos, él se había comprado un BMW con un equipo hi-fi de 1.000 euros y ya había empezado a fabricar en el solar de unos familiares. La parejita habitualmente aceptaba el regalo, ya que ella tampoco había terminado la E.S.O. y trabajaba de lunes a sábado cobrando una miseria.
El tiempo pasaba y pasaba, y la parejita ya había tenido su primer hijo. Estaban instalados en su piso con su televisión lcd de 50 pulgadas, chandals Nike para ir a comprar al Hiperdino los sábados y demás utensilios de marca para hacer la vida más agradable.
Pero, pasado el tiempo, una cosa muy mala que se llama tipo de interés empezó a subir y a subir, y a subir más todavía; esto produjo que todas las cosas se fueran encareciendo y sobre todo los pisos. Como la gente ya no compraba viviendas, había menos trabajo en la construcción. Aquel pibe se quedó en paro, pero pensando que ya le saldría trabajo mantenía el mismo nivel de vida que hasta entonces.
Sin embargo, un día 10 de un mes indeterminado, se da cuenta que sólo está cobrando 600 euros de paro, poco más de un tercio de lo que ganaba en la obra. No se había dado cuenta que gran parte del sueldo era en dinero negro y no figuraba en nómina.
Aquellos jóvenes pibitos se vieron muy apurados de repente y empezaron reflexionar sobre si no hubiera sido mejor haber estudiado algo y no haberse dejado llevar por la atracción hacia el ladrillo.
En aquella época, en Tenerife, Fuerteventura y muchos más sitios, a esto se le llamó El final de la era de la concretera.
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publicado el 21 Noviembre, 2008 en elmundo.es (0) comenta
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
Comentarios
Estupendo artículo, pero ¿de verdad crees que ha terminado la era de la concretera? Me temo que es solo una pausa obligada por las circunstancias.
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