Lo recuerdo siempre envuelto en humo, tratando de hilvanar las erres argentinas con las erres francesas. Cubriéndose la cara con una espesa barba negra que le imprimía un cierto aire de bohemio pensador. Los cajones se suelen utilizar para guardar todo tipo de estupideces, papeles del banco, restos de colillas, grapas. Pero lo que guardaba Julio Cortázar en los cajones de su escritorio era un auténtico tesoro. Receloso siempre de sus
Detesto la Navidad, el olor a pólvora de los petardos, los mensajes de móvil predeterminados. Mi última Navidad en Juist (Alemania), nada tuvo que ver con las de mi infancia. Hacía frío y las caras no eran las mismas que las que había en mi niñez. No había Belenes colocados en las casas y las calles, cubiertas de nieve , tampoco eran las mismas calles secas de mi barrio. Vivía en la Flugplatzstrasse, en un apartamento miserable que apestaba a caballerizas. Siempre había mucha suciedad en el rellano de la puerta y las escaleras, se amontonaban de forma irregular y sin barandillas.
Existen noticias, que muy pocas veces se tratan en los medios de comunicación por su habitualidad, de la manera que debieran. La impunidad con la que son tratados los cientos de asesinatos en un desierto perdido de Méjico o en plena calle hace, tal vez, que este tipo de noticias sean cada día menos atractivas, más cotidianas y menos impugnables. Sin embargo, la profesión de periodista requiere de una labor indagatoria, veraz y fidedigna de aquellos sucesos que acontecen cada día, sin importar su origen, su trama o su final.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta