Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
Mañana, con un poco de suerte, acaban las fiestas más agotadoras del año. Después de habernos atiborrado en las comidas (la del trabajo, las de la familia, las de los amigos), después de habernos gastado el dinero que no teníamos en cosas que no necesitamos, después de haberle deseado paz y felicidad a todo lo que se menea a nuestro alrededor, por fin descansaremos de tanto trajín.
De la Navidad nadie escapa. Si no tienes ganas un año de salir en carnavales, te vas a otro sitio y te quedas tranquilo alejado de todo el follón. ¿No te gusta la Semana Santa? Pues lo mismo: un apartamento baratito en el sur y se acaba para ti. Pero la Navidad no, la Navidad te persigue y es inútil que intentes hacerte el loco.
Unos amigos acaban de llegar de Marrakech y me contaban asombrados que la zona europea de la ciudad imperial se llena de luces navideñas y en el hall del hotel aparece el omnipresente árbol con sus correspondientes luces y bolitas. Si eso ocurre en un país musulmán, imaginen aquí.
Si no quieres navidades, no intentes escapar, porque aunque te escondas debajo de la cama vendrá un Papá Noel y te sacará de allí gritando ¡Ho,ho, ho! y obligándote a comer un polvorón.
A estas alturas del post ya debe de haber algún lector diciendo que soy otro desgraciado amargado, aburrido y sin espíritu navideño al tiempo que tuerce la cara con un gesto que sólo se reserva a los delincuentes más asquerosos. Pues no, no es que no me gusten las navidades pero me agobian y me dejan planchado.
Pero, además, de estas fiestas hay algo que me supera: Desde finales de noviembre comienzan a poblar las fachadas de muchas casas los adornos, las lucitas destellantes y esos impagables papanoeles o reyes magos chiquitos que pugnan por entrar, con distinta suerte al parecer, por las ventanas de las casas. Después de algunos días a la intemperie los resultados son catastróficos.
Para muestra un botón porque ¿qué decir de los tres reyes magos de la calle de la Carrera de La Laguna que han quedado como tres reos ajusticiados en la horca en algún país oriental muy estricto con determinado tipo de delitos? O este terrorífico Santa Claus surfero, mezcla del fantasma navideño de Jacques Cousteau y de malvado Scrooge marítimo-pesquero, que vigila la entrada de unos apartamentos en la costa de Guía de Isora.
En ocasiones ocurre que, como hay gente que no puede dejar quieto lo ajeno, no se respeta ni esta decoración navideña. En las navidades del año pasado un letrero pedía por la zona de Vistabella que "regresaran el trineo" que alguien le había chorizado a Papa Noel.
Pasarán estas navidades, volveremos a la vida cotidiana y allá por el mes de agosto alguien –a lo mejor soy yo- dirá: “Me comería un pedazo de turrón” y tal vez me oiga a mí mismo diciendo “Qué ganas tengo de que lleguen las navidades”
Y es que estas cosas de la Navidad no tienen remedio.
publicado el 31 Julio, 2010 en cotizalia.com (0) comenta
publicado el 23 Mayo, 2009 en Canarias al Día (2) comenta
publicado el 27 Julio, 2010 en elpais.com (0) comenta
Comentarios
Yo también me he reido con tu post,y es que es verdad,nos hartamos de comer, de hacer regalos inútiles...este año me quería librar de la nochebuena,pero no ha sido posible incluso trabajando!Así que el cava, los polvorones y el roscón de reyes han sido inevitables.
Saludos
Tienes razón Melchor, alguien tendría que poner freno a tanto rey mago por ahí de escalada, sin permisos ni seguros. Y menos mal que ya parece que han desaparecido las fachadas monumentales laguneras de Navidad, en donde se competía en lo hortera y gigantesco, como la que montaba una conocida ferretería lagunera o unos grandes almacenes. Supongo que alguien habrá dicho que no era compatible con el Patrimonio de la Humanidad...menos mal que las modas van y vienen porque algunos Reyes Magos están ya que no se sabe si son trapos desgastados puestos a secar, una mojama o unas banderitas de fiestas pasadas aún por recoger.Además, se ha perdido lo de que llegaban en camello, se les ponía un poco de paja,etc . Ahora vendrán en perenquén, para poderse mover por esas paredes, los regalos serán menos debido a la escalada y los residuos de basuras : bombonas de oxígeno, latas y desperdicios del viaje, se pelearán con los verodes laguneros y las pobres palomas... nada, a reinventar la historia. Me has hecho reír un buen rato, nada mejor para empezar el año. ¡Feliz Año Nuevo y hasta pronto!
Me lo pasé muy bien leyendo tu post. Has expresado perfectamente las sensaciones que tenemos muchos en estas fiestas.
Feliz vuelta a lo cotidiano.
Buenos días.
Anoche a las 03:34h de la madrugada te escribía un comentario cuando como siempre me ocurre en la página, me echó alegando no se que " avalaible ".
Mas o menos te decía que tenía una sonrisa desde que empecé a leer el post y que te entendía, pues en ese momento yo tenía los pies en agua y sales ( en un artilugio de reyes pasados,a veces aciertan ) y que me estaba tomando un vaso de leche que según mi abuela ayuda a dormir. Dorrrmirrrr.
Y que tú las llamas las fiestas más agotadoras y yo, un castigo divino con todas las de la ley. Valga todo esto por verles la ilusión en la cara y por un cava fantástico que comparto con mi cuñado.
Ahora te dejo que tengo que recoger papeles y preparar un picoteo para recuperar fuerzas.
Me gustó mucho tu post.
Un saludo
Escribe tu comentario
Normas