El presidente español va a cerrar la central nuclear de Garoña porque sí. Porque se lo pide su cuerpo serrano y ya está. ¡Faltaría más! Aunque el Consejo de Seguridad Nuclear, que es un organismo de mucho fundamento y nada sectario –sobre todo nada sectario–, le ha dicho al presidente cientos de veces que la central es segura y podría estar en funcionamiento otros diez años más, él se ha empeñado en que la cierra y no se hable más, porque él es el presidente del talante… ¿Recuerdan? Y el talante de Zapatero consiste en hacer lo que le sale del…no sé qué. Que sí lo sé, pero me da reparo decirlo. (Dígalo, dígalo, se lo ruego. ¡Que no, coñe! ¡Huy lo que ha dicho!)Las razones que esgrime el presidente del PSOE, o sea del Partido Socialista Obtuso Ecogilista, para cerrar Garoña, son las siguientes. Primera: Porque le da la gana al que manda, o sea Zapatero, que ya lo hemos dicho. Pero lo repetimos, por si pudiera caber alguna duda razonable o no. Segunda: Porque es “políticamente coherente”, según Sebastián, ya que supone cumplir con el programa electoral del PSOE. Vale, pues muy bien. Pero también está en el programa ese lo del “pleno empleo”, y a lo que vamos es hacia el “pleno paro”. O sea que mándate una papa –patata en la Península, de nada–, Sebastián. (…)Tercera: El Gobierno dice que cerrar la central de Garoña es: "laboralmente responsable". O sea que es laboralmente responsable echar a la calle a más de mil trabajadores de una sentada, que son los empleos directos de la empresa. Los empleos indirectos son incalculables, sobre todo si tenemos en cuenta que la central es el eje de desarrollo del valle de Garoña. Doña Maruja, vecina de uno de los municipios más próximos a la central, ha dicho que: “Cuando se cierre Garoña esta zona estará muerta”. Y no le falta razón. En su opinión, tras la planta nuclear se irán las empresas auxiliares que trabajan para ella, los pequeños comercios.... Todo es una cadena. (…)Cuarta: Sebastián, el de Industria, dice que el cierre es “técnicamente justificable”. Pero se olvida, por cuestión de sectarismo, que su “no cierre” es más justificable todavía. A la seguridad de la planta, señor Sebastián, se añade el siguiente dato “técnico”: “En España la producción del parque nuclear evita la emisión de aproximadamente 60 millones de toneladas de CO2, que equivale a lo que emiten las tres cuartas partes de los vehículos que circulan por el país”. Y los ecologistas en la inopia. Y Zapatero con ellos y ellas, bailando el mambo. (…)Quinta: Dice también el Sebas que el cierre es “energéticamente asumible”. Pues claro: se construyen tres centrales térmicas, de esas que consumen petróleo, y ya está todo resuelto. Pero eso es muy poco ecológico. Eso es sustituir una energía limpia, la nuclear, por una contaminante. Vamos, digo yo. Circunstancia que también han contemplado todos los países de nuestro entorno inmediato: Francia, Alemania, Italia… Hasta Marruecos está construyendo su central nuclear, a la que seguramente Zapatero acabe por comprarle electricidad, como ahora está haciendo con las nucleares francesas. (…)¿Y cuál es la alternativa que da el Partido Socialista Obtuso Ecogilista a Garoña…? Pues montar un “parador nacional y un polo industrial”. El parador creará 50 puestos de trabajo… Según los propios socialistas. No está mal el cambio, ¿verdad? ¡Ni al que asó la manteca se le ocurre tal gilicosa! Y después, cuando esté terminado el parador de Zapatero, digo de Garoña, los ingenieros nucleares le harán a usted unas paellas riquísimas. Y los técnicos de calderas, haciendo camas, son unos/as fieras. En fin, que estoy deseando fervientemente que abra ya el parador de Zapatero. Digo de Garoña.
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