Hoy hace un año justo que me jubilé. Mi nieta preguntó una vez por qué yo no iba a trabajar y mi marido le explicó que Aba ya había trabajado mucho y que ahora le tocaba descansar. Entonces ella dijo: “¿Cómo Dios?”.
Realmente, no andaba muy desencaminada. A esta etapa jubilosa y jubilada de mi vida yo la llamo D+D+D, es decir, Descansar después de Disfrutar, o Disfrutar, Descansar y volver a Disfrutar. Mis amigos me dicen que ya está bien de celebrar mi jubilación, que llevo meses haciéndolo pero es que me lo paso tan bien …
Cómo no celebrar un día cualquiera en las horas de trabajo (de los demás), por ejemplo, el despertarte tarde, desayunar y volver a la cama otro ratito más a leer.
O ir a desayunar chocolate con churros a la Plaza del Cristo de Tacoronte y luego visitar en plan turista la iglesia, el convento de San Agustín y las preciosas callitas que lo rodean.
O irte a caminar o a bañarte en Bajamar y venir como una rosa perfumada, maringá.
O pasarte la mañana en el jardín o cocinando un plato nuevo o amasando pan (receta de otra jubilada) que es algo así como un rito ancestral.
O pasear por la calle Herradores alegando con todo el mundo.
O escribir y leer cuando te plazca.
O tener tiempo para ordenar fotos, libros, armarios… y, si no tienes ganas de hacerlo, no pasa nada.
O, si tienes ganas, hacer una excursión al Teide o al norte o al sur o adonde te dicte la rosa de los vientos.
O, si sale un viajito, liarte la manta a la cabeza y adiós muy buenas.
O apetecerte invitar a los amigos a una cenita y a una guitarrada para celebrar cualquier cosa, qué sé yo, por ejemplo, mi jubilación.
O disfrutar, en fin, de estas vacaciones perennes. Como Dios.
Comentarios
Disfruta. Te lo has ganado.
Mis padres, maestros los dos, se acaban de jubilar. Imagino que ya tendrán una lista de todo (o nada) lo que quieren hacer. De momento se dedican a disfrutar un poco más de los nietos, la familia y los amigos. Me alegra que el balance de este año sea tan positivo. A ver si nos vemos por la calle Herradores...
Muchos de mis amigos jubilados se han apuntado a toda clase de cursos y me parece bien. Una amiga, por ejemplo, está en clase de baile moderno y se lo pasa pipa. Pero yo he preferido cogerme un año sabático (o dos o tres) y no tener horarios ni obligaciones. Veo que tus padres también van por esa vía. Mi enhorabuena a los dos y que lo disfruten. Seguro que nos vemos por la calle Herradores. La Laguna es La Laguna. Un beso.
Querida doble colega (por lo de "profe" y por lo del júbilo), doy fe de eso que cuentas, aunque, en mi caso, las dedicaciones sean otras.
Además de esa libertad en la ocupación del tiempo, yo celebro, también, la desaparición de informes con fecha límite y que no iban a ninguna parte; la asistencia a reuniones, muchas veces tediosas, que tampoco aportaban demasiado al trabajo cotidiano; las horas y horas dedicadas a corregir trabajos de alumnos que, cada vez más, adolecían de una mínima calidad, haciendo que "el esfuerzo inútil condujera a la melancolía", como dice un proverbio chino... Qué te voy a contar que no te sea familiar, ¿verdad?. Enhorabuena,pues, y a seguir practicando ese D+D y viceversa.
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