El título de este post de hoy tiene truco, lo utilizo porque la entrega de ayer ha tenido gran número de lectores. Está claro, el morbo (amarillismo) llama mucho. Y eso que la roja (ayer amarilla) triunfó en la segunda parte como nunca.
Para que no dejen de leer (dicen que los que escriben sólo buscan que los quieran más), les diré que por estas tierras de FuerteAventura no he visto estos días a Carmen (lavecinareporteradenunciadora del Padre Bernardo Adán); pero la sé cerca, leyendo periódicos y comentarios sobre su supuesto (o presunto) acosador, echada en las arenas finas y rubias de estas playas maravillosas e inacabables.
La sé cerca, mortificada por el debate interior de saberse famosa y ante la duda de si presentarse a OT o cantar las cuarenta ante Pepe con arreglos del maestro Aldana o pensando en llamar a Benito Cabrera y al Colorado para que los timplillos pongan acordes a su retahila de versos malencarados, rimados en pareado y descubriendo y desnudando al hombre que llevaba dentro el sacerdote de marras.
Aprovecho para, entre col y col poner una lechuga (no todo va a ser el caso de San Andrés, Carmen, los feligreses y el Padre Bernardo Adán). El otro día, en el Caserío de Cofete, en esta piel de podenco canario echado, tuve la oportunidad de participar en una parranda de cantadores y tocadores en la que Lidia, de Tuineje, con dos lapas en sus manos y una voz portentosa, ponía la piel de gallina a los más insensibles.
Da gusto constatar que el folclore canario tiene valores jóvenes en las tierras de triple insularidad, donde la cesta de la compra está por la nubes y el presidente del Gobierno sólo viene para los Bailes de Taifas de la capital.
La joven valor de nuestra patrio legado musical y cultural, aparte de cantar como los ángeles, ejecutó un pulso vocal y de cante y respuesta con todos los cantadores presentes, y tras responder a algunos por triplicado, salió victoriosa y hasta les dijo que el día que habían nacido ellos le había nacido un cochino en casa.
Romeros, turistas, paisanos y parranderos nos quitamios los sombreros y aplaudimos a este valor de nuestro folclore, con la admiración de quienes están ante la constatación de que tenemos una nueva estrella, no una de la TV, la farándula o las revistas del corazón; tenemos una nueva estrella, una voz que sobrecoge, estamos ante una mujer joven que ama, siente y vive nuestras tradiciones orales y musicales hasta el Do de pecho exquisito.
Qué atención le voy a prestar yo al ex cura de San Andrés, su enamorada delatora y los chiquitos de Primer Plano de la tele canaria si en Fuerteventura hay una voz que clama al cielo que vengan los musicólogos canario y le brinden el futuro que merece.
Ya saben, les espera en Tuineje.
Comentarios
Tenías razón cuando me dijiste que me bebería las lágrimas. No sé si es por no estar acostumbrada a que escriban tan bien de mí o porque no me lo esperaba, sólo sé que ha sido una grata sorpresa volver a verte y que, encima, aparecieras con este regalo.
Cofete fue algo maravilloso, para algunos sonará tópico, pero en mi vida había cantado tan a gusto con gente que prácticamente no conocía y que resultó ser un encanto cada uno de ellos. Jaime, Quique, Carloman, Valentín, tú y tu gente Andrés, muchos más nombres que ahora no recuerdo, y hasta el pobre Jacobo, que fue quien más sufrió mis temidas polcas, hicieron de esa noche algo mágico para mí haciéndome cantar de esa manera. No fue mi voz, fue algo más profundo lo que me hizo aflorar tantos sentimientos aquella noche. Mi garganta sólo daba el mensaje que mi corazón quería hacer llegar a todos los presentes, creo que ese día tuve muchos recuerdos bonitos de mi corta edad, causantes de mi entusiasmo.
Es maravilloso que personas como tú se molesten en escuchar mi voz un instante y que en cuestión de segundos sepan lo que estoy sintiendo o pensando con sólo oír una nota que salga de mi garganta, porque eso quiere decir que lo que llevo haciendo desde los cinco años de edad y el trabajo que ha supuesto tener la voz que tengo a día de hoy, no han sido en vano.
Sólo me queda decir que muchas GRACIAS a todos ellos por esa noche, GRACIAS a Quique y a Jaime por anirmarme a que siga pa'lante y por creer en mí, y MIL GRACIAS a ti Andrés, por recordarme que tengo un don con el que hago feliz a la gente sin importar nada más... Nos veremos muy pronto...
...Lydia...
karapapa@hotmail.com
si la verdad es que te hemos leido muchos, pero todo no es el cura de san andres. Soy de este pueblo y ya estoy un poco harta de todo este asunto. Esperemos a que pasa a partir de mañana.
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