por Andrés Gutiérrez Duncanson
Ya se dijo aquí que Calero es un gran enamorado de Fuerteventura. Y por ello, acudió con gusto a la presentación de la isla majorera como destino turístico, acto que se realizó la pasada semana en el Hotel Meliá Galgos de la calle Claudio Coello de Madrid.
A Calero le pusimos una alcachofa con cable delante y de un tirón y con la pericia del comunicador curtido regó de excelencias los reclamos turísticos de Fuerteventura en una argumentación clara y llena de sentido promocional.
Tras su intervención, le preguntamos la opinión del Caballero y la Señora, sus personajes más sonados. Entonces, con más tablas que la Playa de la Madera, tomó con exquisito cuidado el brazo del cámara que agarraba la cámara de televisión que lo grababa y ofreció a los espectadores, en una suerte de tráveling improvisado, una panorámica del público asistente al acto. Fue entonces cuando la Señora brotó de sus cuerdas vocales e intelecto e hizo reparar a la audiencia en la cantidad de gente, muchos muy famosos, que había en el evento. Luego saltó el Caballero, también contento por saber que Canarias y Fuerteventura se vendían como es debido.
Los canarios de Madrid nos sorprenden siempre. También estuvo Pilar, la compañera de Juan Cruz, muchos universitarios majoreros que se forman en la capital del Reino, y los incombustibles de siempre, que no los nombro para no tener que descitarlos luego.
Galería de fotos

Comentarios
Escribe tu comentario
Normas