Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
No sé si Fara viene de Famara, Puntallana, La Lomada, La Costa o San Borondón. Lo que sí sé es que cose pieles de perro con puntos seguros y maestría de costurera fina. El perro es de un vecino, que al verse sin veterinario de guardia en fin de semana optó por poner en buenas manos la salud de un animalito que sufría como un perro y presentaba una brecha en "L" que dejaba a la vista algún hueso y un pequeño desgarro muscular.
Hacía años que no ejercía de ayudante de veterinario. Aún recuerdo con cariño las asistencias que presté a Rodolfo (Fofi), grancanario y licenciado en Córdoba, en sus primeros cortes de rabos y orejas, allá en su consultorio veterinario de Toscal-Longuera, donde el Puerto de la Cruz y Los Realejos se abrazan escondidos tras el hotel Maritim.
Carlos tiene una familia que ya la quisiera cualquiera para si. Dos bellos hijos (la parejita) que estiran sus huesos para andar con los tiempos, que hacía tiempo ya que no los veía. Su casa es un reducto del acoger de antes, aquel de los viejos y viejas que sabían del convite y convido.
Obligado estoy, siempre que ando, laboro, navego o pesco en La Gomera, a pasar por su casa, la de ambos los cuatro: la parejita, Carlos y su señora, la de los guantes de latex, la de la cajita quirúrgica, la del hilo de coser a podencos heridos, la de nombre de playa conejera o de mágico emplazamiento de los majoreros.
Él lo arregla todo, ya sea un cable, un enchufe, un aire acondicionado, un encuentro, un asadero, una lámpara: ... lo que sea, ya digo. Ella lo arregla a él y a todos esos enfermos o parturientas que recalan en el Hospital, que su pericia no se le supone, se le agradece.
No imagino unas fiestas de Puntallana o unas Lustrales sin ellos, no entiendo una romería de San Sebastián sin su carreta, no iría a unos Carnavales colombinos si no estuvieran ellos, y lamento que Fara no siga en el grupo de gobierno de la capital gomera.
Hay gente a la que quieres porque te da la gana, y hay personas a las que quieres porque ellas quieren querer que las quieras. Mi madre lo sabe, en La Gomera tengo varias familias, lástima que haya una calle y dos aceras.
Besos
P.S.: Adjunto una imagen que no viene al punto, pero estas cestitas de junco, echas con las manos dueñas de los dedos que aporrean este teclado, están llenas de puntos y fueron expuestas en el marco de un taller público y gratuito impartido en La Gomera.
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
publicado el 13 Noviembre, 2008 en laopinion.es (1) comenta
Comentarios
Tienes, Andrés, unas manos
que son una maravilla:
lo mismo escriben un blog
que tejen unas cestillas.
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