Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
Volver a la Isla Colombina. Ir al muelle deportivo y embarcar. Soltar amarras y navegar. El baño y la bicuda vienen por añadidura, que la nave va bien provista de cañas, carretes y rapalas.
Hay sol, nubes, lluvia, tierra, aire y mar.
El aire de siempre, por no decir viento, sopla como siempre en San Sebastián. Los niños Selene y Adriano chapotean a sus anchas en su existir y sus padres a trompicones lo sobrellevan y siguen.
En la noche, a ratos el viento se aleja y sólo silba a la sordina, y San Sebastián de La Gomera queda plácida y abarcable a vista de pájaro en un abrazo encorsetado en cuatro luces. El muelle, la Torre del Conde, el parque de la Torre, la avenida Marítima, la de África (así renombrada por las cuatro africanas que por allí gritan en silencio que ejercen de meretrices), La Lomada,... La quietud de una noche de verano, que diría uno que supiera decir algo.
El Lesh no ha crecido en eslora ni calado, pero dispone de mucho más equipamiento, lo que lo hace más atractivo y rentable. Aunque el curro (hoy, en el Muelle de Los Cristianos saludé a un Curro) lo dificulte, es posible una gran pesca. Las pérdidas de la jornada (cofrade) de Eugen (a mis espaldas) así lo auguran. Daremos cuenta.
Lejos la piel arrugada de podencho echado, lejos la isla picuda; aunque por estos lares nada está tan lejos. Y Benito en el ortocentro.
P.S.: Los niños no son ellos y la foto no está tomada aquí.
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
publicado el 13 Noviembre, 2008 en laopinion.es (1) comenta
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