Cuando uno está en el Blogexilio, o en el laboralexilio, cuando se le muere la camella, el burro, el mulo o la mula, o el coche no le arranca, se ve obligado a caminar o pedir prestado el dromedario al vecino. No es el caso, pero casi. Esta mañana, el Rover 620Si de mis amores presentaba síntomas de agripado y no quiso ponerse en marcha, prefirió que lo dejara acostado (o aparcado) donde había pasado una mala noche.
Y uno se pregunta ¿cómo será una mala noche para un coche? El pobre, sólo bajo la fina lluvia de una Fuerteventura tomada por nubes altas y lloronas. Y me da pena pensar que puede ser grave, que igual me veo obligado a ingresarlo en un hospital en el que no conoce a nadie (ni a médicos, ni ATS ni enfermeros) y que, a lo peor, lo rematan y de allí no sale vivo.
Uno lo sabe algo usado, que no viejo, como diría el viejo; pero como él no hay otro, con ese motor Honda 2.000 de super inyección que tantas satisfacciones me ha brindado siempre, desde que desde el Consulado de Colombia en Tenerife lo permutaron por otro más moderno.
Y cuenta la leyenda que al mes de deshacerse de él, el cónsul acudió a la Casa a ver si se lo devolvían y entregaba el nuevo, que le daba los problemas que Rover nunca le diera. Y la realidad me dice que aquel infantil propósito mío de mantener por siempre mis vehículos no va a poder ser. Ya informamos aquí sobre la muerte de Junior, aquel Peugeot 205 que fue robado y quemado en Tenerife.
Al parcer, igual está Rover algo mimoso y sólo quiere pasar unos días en la Isla Picuda, puede que quiera ir a Las Cañadas del Teide, a la Isla Baja o a El Sauzal. O desea rodar por la Vega lagunera, llevar a la familia de paseo o conocer a los nuevos sobrinos.
Seguro que será eso, que sólo quiere saberse en sus carreteras de siempre, en sus aparcamientos de toda la vida o en manos de su médico de cabecera. Rover está algo mimoso hoy, y muy preocupado se siente el que pisa su acelerador, mueve su palanca de cambios y le revisa sin conocimiento sus entrañas.
Amigo, mejora como sea, que no podría enterrar a dos compañeros del alma como tú y Junior en menos de un año.
¡Arránca por Dios! "Trata de arrancarlo, Carlos, por Dios, trata de arrancarlo."
Posdata del Post: Sí, también a mi, como a muchos otros y otras, me dolió el abandono de Carlos en el Dakar.
publicado el 13 Enero, 2012 en El Dia (0) comenta
publicado el 8 Diciembre, 2011 en La Opinion (0) comenta