Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
Lorri, en los barrios o pueblos o caseríos medioapartados de la orilla de la carretera general hacen rifas por las fiestas. Y da gusto ver a chicos y grandes rascando el bolsillo a la concurrencia para sortear un fin de semana para dos personas en el hotel donde anidan los gorriones y es de la cadena Meliá.
El último empadronado, embriagado por la responsabilidad de ser el último mono, el de fuera pero también de adentro, por estar en el Ayun y parecer decir a cada paso que se está de paso, está obligado a sacar cinco euros de la cartera y quedarse con diez números y medio palmo de narices. Y para mayor gloria del desinterés, la ayuda solidaria, la corresponsabilidad vecinal, su compromiso con el periodismo ciudadano, el blogexilio y las papas y cebollas con que le brinda el casero y vecino (más vecino que casero, que hasta lo invita a puchero majorero: muy bueno y bien sabroso), adquiere a la señora de él (Carmelo), las diez primeras papeletas, las que no van a salir, esas del uno al diez (1,2,3,4,5,6,7,8,9,10).
El de la cantina del jamón serrano y una pecera sobre la barra con una copa dentro en la que tirar monedas de 50 céntimos y si entra en la copa, copa gratis, y si no, sigue intentándolo; lo que digo, que el del chiringuito, que para más señas es tocayo, osease, que le llaman Andrés, y es de fuera, va y se retrata con los cinco euros y se lleva del 10 al 20.
El bombo es el bombo, el gordo es el gordo, y lo que está para uno no se va para otro lado aunque lo empujen. Ausente que me encontraba, se realiza el sorteo y sale un número, la unidad. El uno, ese que nuca sale.
Ante la ausencia, los del pueblo, que como en todos los pueblos, barrios o caseríos medioapartados de la carretera general, siempren barren para casa, para no dejar mucha basura suelta, como que querían sacar otro número de la bolsa o bombo para que el premio quedara entre los presentes. Pero hay vecinas y caseras que saben nadar y guardar la ropa, saben lo que es de recibo, y lo que cuesta sacar un euro del banco para dárselo a alguien que no sea de la familia.
Un grito de aviso, un plantear ante todos y todas, aquellas y aquellos de los dientes largos, por lo de que existe otra posibilidad, de que se acuerda de a quién le vendió los primeros diez números de la rifa y...
... ya saben, nos vemos cualquier fin de semana de estos en el Meliá Gorriones gorroneando una buena habitación, un par de desayunos, unas cenas y unas vistas, que eso y viento sí que tiene.
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
publicado el 13 Noviembre, 2008 en laopinion.es (1) comenta
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