Tenerife / Los Rodeos
Tenerife Sur
Uno es bastante tolerante con la acomodación del patrimonio histórico a la sociedad moderna. Creo, muy sinceramente, que hay que ir adaptando a nuevas circunstancias antiguas soluciones y readaptando problemas, también antiguos, a modernas soluciones que circunstancialmente mejoran la calidad de la vida. Pero las brutalidades que se observan en determinadas obras resultan chocantes y solo nos damos cuenta cuando unos determinados hechos nos las ponen en evidencia.

El lunes, a media mañana, la circulación por la calle Capitán Brotons estaba imposibilitada, por la utilización de una enorme grúa de gran brazo que izaba algún objeto a una altura considerable. Mi asombro fue comprobar la torre sobre el gallinero que han montado los técnicos del Teatro Leal hacia el poniente, en la trasera de la Casa Salazar, que se eleva tres plantas sobre la modesta construcción ya restaurada, que linda con dicha institución y que servirá, al parecer, como desahogo del escenario teatral.
Mucho me parece para tan pobre hazaña, sobre todo considerando que uno de los técnicos del Teatro es el presidente del CICOP al que nunca le he visto escrito un texto de protesta sobre los dislates que se pueden hacer en el patrimonio en la ciudad, aunque sus relaciones con entidades internacionales (llámese ICOMOS o UNESCO), suelen ser ostensiblemente cómodas y esto duele cuando a uno le toca siempre aguantar con el palo del patrimonio mal entendido. Que cada palo, pues, aguante su vela.
publicado el 20 Octubre, 2008 en noticanarias.com (0) comenta
publicado el 18 Noviembre, 2008 en elmundo.com (0) comenta
publicado el 13 Noviembre, 2008 en laopinion.es (1) comenta
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